miércoles, 13 de mayo de 2009

"El dólar debería terminar el año a 4,30 / 4,50"

Lo dijo Miguel A. Broda y expresó que de esa forma se recuperaría algo del atraso cambiario actual. Considera que el BCRA intentaría llevarlo a $4

El dólar forma parte de las preocupaciones de los argentinos desde hace décadas y todo parece indicar que seguirá presente en su mente por mucho tiempo y aún más en tiempos difíciles como los actuales.

Miguel A. Broda, titular del estudio que lleva su nombre, repasó las opiniones sobre el particular, ya sea desde el punto de vista oficial como de economistas desarrollistas y también da su opinión.
Según Broda, el BCRA sostiene que el tipo de cambio real multilateral estaría hoy un 14% por sobre su nivel de equilibrio. "O sea, para el Central el peso está subvaluado".

"En cambio, los economistas desarrollistas afirman que el peso está sobrevaluado en un 25%", explicó en una nota publicada en Ambito Financiero.

"En nuestra opinión, hay algo de atraso cambiario, pues no logra equilibrar el mercado interno y tampoco el externo". Broda agrega que "por el lado del mercado de bienes, el PBI se contrajo en los últimos 2 trimestres a un ritmo anualizado del 12,4% podría seguir cayendo a un ritmo similar en el segundo trimestre".

El economista agregó además que "por el frente externo, producto de una salida de capitales récord cada vez más difícil de financiar, las cuentas externas en el último año cerraron sólo porque el BCRA puso el faltante y terminamos con una pérdida de reservas de nada menos que casi u$s 10.000 M".

En este contexto, Broda cree que sería conveniente que el BCRA vaya devaluando gradualmente el tipo de cambio "de forma tal de llegar a diciembre de 2009 con un valor 4.3/4.5.

Sin embargo, lo más probable es que el Central intente mantener la paridad real en sus niveles actuales, lo que arrojaría un tipo de cambio nominal frente al dólar de alrededor de $4 a fines de diciembre de 2009".

martes, 12 de mayo de 2009

La Argentina no está invitada a la nueva fiesta del mercado de capitales

Para muchos, la tan temida crisis financiera global ya habría tocado fondo y ello repercute en el ánimo de los inversores, que comienzan a perder su temor sobre los países emergentes. En lo que va del año se colocaron nuevas emisiones por u$s58.000 millones, pero el país está ausente

La tan temida crisis financiera global ya habría tocado fondo para muchos y ello repercute en el ánimo de los inversores, que comienzan a perder su temor para realizar determinadas inversiones.

Aunque el debate continúa en diversos ámbitos y enfrenta a “gurúes” con catedráticos y presidentes de la banca central, los fondos de inversión toman decididamente partido de la situación y vienen anunciando un regreso a los mercados emergentes a nivel global, atendiendo básicamente al comportamiento positivo de algunas variables macroeconómicas en EE.UU.

No por nada están regresando en masa a mercados que hasta hace algunas semanas eran considerados demasiado riesgosos, generando subas de importancia en numerosas bolsas de países emergentes y alarmando a algunos bancos centrales.

En tal sentido, Dionisio Corneille, de Corneille Sociedad de Bolsa, expresó que “en principio, los mercados se dan vuelta porque la crisis estaría llegando a un valle y anticipan esa situación”.Corneille agregó que “hay que tener en cuenta que se recuperaron fuertemente algunos papeles y también el precio de las commodities como el petróleo, el cobre o el aluminio”.

En este nuevo “revoleo” de fondos hacia plazas que con anterioridad fueron más que rentables, la menor aversión al riesgo se traduce en el ingreso masivo de capitales en mercados que van desde Brasil y China hasta Rusia.

Uno de los ejemplos más claros de esta tendencia lo refleja el índice Bovespa de la Bolsa de São Paulo, que agrupa a las principales empresas brasileñas, con una suba del 75% desde sus mínimos de octubre.

Pero no es el único, ya que las bolsas de los mercados emergentes han avanzado 50% desde comienzos de marzo, según el índice MSCI de Mercados Emergentes, que sigue el desempeño de 23 mercados.

Un estudio realizado por Merrill Lynch destacó que el ritmo de los flujos de capital de los fondos de inversión es fuerte, especialmente el de los mercados emergentes, donde se observa un ingreso de alrededor de u$s14.400 millones en las últimas siete semanas.

Álvaro Garay Arellano, catedrático del Instituto Tecnológico de Monterrey comentó que en los últimos meses se observa una menor volatilidad y eso es positivo para los inversores porque genera una mayor confianza.

Agregó que tras la mayor confianza de los inversores, los países emergentes están recibiendo capitales externos, sobre todo se están incorporando en fondos de inversión de renta variable, debido a que en estos momentos los mercados de valores se encuentran subvaluados.

Durante la última semana las inversiones en fondos dedicados a estos mercados ascendieron a los u$s4.000 millones, por lo que se convirtió en la mejor semana para estos fondos desde fines de 2007, según informó el mismo banco de inversión.

Este dato se contrapone con los $s9.800 millones que fueron retirados por los inversores de EE.UU. en apenas siete semanas. Los motivos que llevan a este fenomenal cambio de tendencia responden a los siguientes aspectos:

  • Señales que la recesión global podría estar cediendo
  • Datos positivos de que el enorme plan de estímulo implementado por China, tiene efectos favorables sobre la demanda de materias primas y productos agrícolas.
"Estas recuperaciones son reales", afirma Robert Weissenstein, director general de inversiones de banca privada de Credit Suisse.

El ejecutivo alude a la renovada creencia de que economías como Brasil y China crecerán más aceleradamente que la de países desarrollados. Excluyendo los imprevistos, afirma, "el agujero negro delante nuestro desapareció", en referencia a la amenaza de un colapso de algunos mercados.

Pero esta euforia de los mercados para algunos puede parecer excesiva y desde los propios gobiernos piden calma a los inversores. Tal es el caso de los funcionarios brasileños, que hasta hace poco tiempo estaban molestos porque Wall Street subestimaba la capacidad de recuperación del país en medio de una ola generalizada de ventas.

"El exceso de optimismo es peligroso y podría llevar a una desilusión apenas aparezca una cifra negativa", afirmó el presidente del banco central brasileño, Henrique Meirelles, durante una conferencia.

"Brasil ha mostrado signos de recuperación, pero eso no quiere decir que llegó el fin de la crisis”.

Es que el banco central de ese país se vio forzado a intervenir en dos ocasiones la semana pasada para impedir que el real se fortaleciera demasiado contra la divisa estadounidense.

En la actualidad, la moneda se transa a cerca de 2,05 unidades por dólar.Sucede que los inversores, que habían acaparado efectivo mientras los mercados caían en picada en todo el mundo, ahora están más dispuestos a volver a volcar parte de ese dinero en acciones de otros países y parecen dispuestos a hacer una apuesta a largo plazo, basada en que las economías de los mercados emergentes se recuperarán mucho antes que EE.UU. o Europa.

"Varias economías emergentes ingresaron a la crisis en mejores condiciones y, por ende, probablemente mantendrán un desempeño económico mejor que la mayoría de los países industrializados de aquí en más", afirma Mohamed El-Erian, gestor de Pacific Investment Management Co., el fondo de bonos más grande del mundo.

Uri Landesman, director de renta variable internacional para ING Investment Management, compró acciones de Rusia y Brasil la semana pasada. Ahora, un 30% de su cartera está invertida en mercados emergentes, la mayor proporción de la historia. "Estoy con el pie en el acelerador", señala.

La Argentina no está invitada a la fiestaEsta fiesta que está llenando de dólares a las economías emergentes tiene una lista muy estricta de invitados y todo parece indicar que nuestro país no ha recibido la correspondiente invitación. Esta situación tiene efectos negativos en el mercado de bonos, ya que mientras que el gobierno argentino busca fondos por vías “heterodoxas” para poder enfrentar el pago de la deuda, el resto de los países emergentes emitieron bonos por unos u$s 58.000 millones desde enero, en plena crisis global.

Si se suman los bonos soberanos y corporativos, el monto emitido por estos países desde enero fue un 72% más alto que durante el primer cuatrimestre de 2008. En cambio, en la Argentina no se registraron nuevas emisiones de títulos públicos y la mayoría de las empresas postergó para el segundo semestre las que tenían planificadas.

Un dato muy importante a tener en cuenta es que en todos los casos, las nuevas colocaciones cotizaron a tasas de interés de un dígito, muy distantes de los 1.409 puntos básicos que refleja el índice de riesgo país que elabora JP Morgan para la Argentina.

Entre los latinoamericanos se destaca la excelente colocación realizada por Colombia, que tomó u$s1.000 millones a 10 años de plazo en una operación en la que le ofrecieron u$s3.800 millones

En diciembre, México emitió un bono también a 10 años por u$s2.000 millones, a una tasa del 6%, con un spread de unos 300 puntos básicos sobre los del Tesoro de los Estados Unidos

En enero, el mercado de bonos soberanos también se mantuvo activo, con colocaciones de Brasil, otra de Colombia, Filipinas, Polonia e Israel, a los que se sumó una colocación de Pemex. El resultado global sumó u$s10.600 millones en apenas 31 dias

En febrero, se destacó la colocación de Petrobras, por u$s 2000 millones, México e Indonesia, por un total de u$s6000 millones

En marzo, dichas colocaciones estuvieron a cargo de Panamá (u$s 325 millones) y Perú (u$s 1000 millones), y en abril, la ya mencionada operación realizada por Colombia (u$s 1000 millones), Turquía (u$s 1500 millones), Corea, Qatar, Rusia y la República Checa, entre otros, por u$s 25.000 millones.

“Lo que sucede en la región es que el correcto manejo político y económico de países como Chile, Brasil, Colombia y Perú hicieron que se encuentren mejor posicionados”, apuntó Corneille. Pero eso no es todo, ya que en mayo Brasil lanzó a la venta u$s 750 millones adicionales de un bono global al 2019, con un rendimiento del 5,80%, en un intento por aprovechar el rally de la deuda de los mercados emergentes.

“Brasil está vendiendo en el momento adecuado”, dijo Tony Volpon, jefe de estrategia de CM Capital Markets en San Pablo. “Los mercados están mejorando y tenemos inversores nuevamente interesados en tomar riesgo”, agregó en diálogo con Bloomberg.

Abismal diferencia de tasasSegún los últimos datos del mercado, la tasa de interés promedio de los bonos mexicanos es de 5,83%, la de Colombia el 6,41%%; Brasil, un 6,38% y Perú 6,08 por ciento. Estas tasas son notablemente más bajas que el 17,37% promedio de los bonos argentinos y mucho más aún si se considera la tasa que paga el Boden 2012, que supera levemente el 40 por ciento.

Según Osvaldo Cado, de Prefinex, la diferencia entre la Argentina y los otros mercados de la región es que en los casos de Brasil, Colombia, Perú y Chile se emitieron bonos que “el mercado compró a una tasa de 5,8%, mientras que para la Argentina las tasas están entre 25 y 30% muy cercanas a las del default”.

Desde una importante casa de bolsa, un operador que prefirió mantener el anonimato, le expresó a iProfesional.com, que a diferencia de otros países, “el Estado argentino está comprando títulos y en lo que va del año lo hizo por u$s150 millones. Sin embargo, acá no hay reglas del juego claras, y es por eso que ese rebote acá no llega, es un problema más ideológico que de otro tipo”.

Juan Pablo Tavelli, analista jefe de Tavelli & Asociados, recordó que "el Gobierno mantiene en default un porcentaje alto de su deuda desde 2001", a lo que sumó "el descrédito sobre las estadísticas oficiales, el conflicto con el campo y la estatización del régimen privado de jubilación"

“A nivel local, lo que suceda después del 28 de junio es una gran incógnita, además los volúmenes son bajos. En cuanto a las tasas de financiación, prácticamente en Argentina son de default.

También hubo una mejora por las compras de títulos de la ANSES y el BCRA, pero sigue habiendo desconfianza”, concluyó Corneille."Está claro que el mercado desconfía de la capacidad y voluntad de pago de nuestra deuda", señaló Tavelli.

En tanto, Sebastián Briozzo, de Standard & Poor´s para la Argentina y Brasil, comentó que "los países que emiten ahora se están prefinanciando, como una muestra de fortaleza en medio de tanta turbulencia".

En el caso argentino, Briozzo agregó: "En 2010 los vencimientos son bajos, por el canje de préstamos garantizados y el bajo crecimiento, pero las fuentes de financiamiento son menores por el creciente deterioro fiscal". Rubén Ramallo© iProfesional.com

lunes, 11 de mayo de 2009

La relacion dólar-euro busca un nuevo equilibrio mientras se revitalizan otras monedas

En su última reunión el BCE adoptó medidas para apoyar la economía que, en principio, perjudicarán a la divisa europea. En el mediano plazo, el billete verde dejará de ser tan buscado como refugio y surgirá una nueva paridad entre ambas. Cuáles son las monedas más tentadoras


El Banco Central Europeo (BCE) adoptó en su última reunión del miércoles pasado medidas no convencionales para apoyar a la economía que, en principio, perjudicarían al euro en su carrera contra el dólar y otras monedas.

La duda que se plantean los analistas es si este tipo de políticas se mantendrá en el tiempo, ya que todo indicaría que la entidad recurrió a las denominadas “medidas de flexibilización cuantitativa”, cuyo efecto no sería otro que presionar a la divisa a la baja.

Pese a que los últimos datos económicos conocidos de la eurozona sorprendieron por su tendencia menos negativa, tanto el Banco Central Europeo (BCE) como el Banco de Inglaterra (BOE) han decidido anunciar la compra de bonos para incrementar la liquidez de sus zonas de influencia.

Esta es la primera vez que el BCE se decide por este tipo de medidas, pero no así el BOE, que amplía así su programa de 75.000 millones de libras hasta un total de 125.000 millones. Por otro lado, se suma el anuncio de las medidas "no convencionales" enfocadas a lograr abrir la canilla del crédito por parte de las entidades financieras europeas.

La medida concreta que respalda este anuncio es la decisión de aumentar el período de refinanciaciones a 12 meses. No hay duda de que se trata de acciones sin precedentes del BCE.

Si bien el mercado descontaba esa rebaja del cuarto punto en las tasas oficiales, para dejarlas en el 1%, la incógnita en este punto será si bajarán de este nivel.

Apenas conocida la decisión, tanto el euro como la libra británica cayeron en sus cotizaciones frente a otras divisas, pero luego el euro se recuperó y tiró con fuerza durante y con posterioridad a la conferencia de prensa del presidente del BCE, Jean Claude Trichet.

¿Golpe al euro?
El tipo de medidas implementadas por Trichet suponen un impacto muy negativo para las monedas de los países que las adoptan, por el efecto tremendamente inflacionario a largo plazo y la consecuente pérdida de poder adquisitivo.

Esta es la forma en que el mercado lo ha venido interpretando, tras conocerse acciones de este tipo tanto en EE.UU. como en el Reino Unido. Pero, en este caso, en lugar de castigar al euro los inversores aplaudieron la actitud del BCE por su flexibilidad y por la asunción de políticas más "agresivas" para intentar impulsar la economía europea.

Sin embargo, lo más importante fue que Trichet indicó sus pretensiones de esterilizar el impacto de las compras de bonos en su vertiente de financiación, lo que limitaría la presión sobre el euro.

De todos modos, éste fue sólo un primer anuncio dado que en junio se concretarán los detalles.

La puesta en funcionamiento de esta herramienta supone la emisión de una cantidad mayor de dinero con el objetivo de adquirir bonos garantizados, cuya principal característica respecto a los préstamos hipotecarios o cualquier tipo de títulos respaldados por activos, es que la contrapartida de los préstamos del bono permanecerá en el balance del banco emisor.

Dólar, euro y un nuevo punto de equilibrio
El euro subía el viernes al máximo en un mes, por encima de los 1,35 dólares, tras haberse conocido los datos que mostraron que Estados Unidos perdió menos empleos de lo previsto el mes pasado, reforzando las esperanzas de recuperación y frenando la salida de fondos hacia los refugios considerados más seguros.

"En general, podemos decir que el cuadro del empleo probablemente ha tocado fondo, en términos de aceleración de pérdidas de puestos de trabajo", dijo Ron Simpson, director de cambios de Action Economics en Tampa, Florida.

En días previos, diversos analistas afirmaron que una serie de recientes datos económicos -que anticipaban incipientes mejorías en todo el mundo- hizo que los inversores se muestren más optimistas y asuman mayores riesgos, lo que explicaría el rally bursátil de las últimas ruedas y la desaceleración en la búsqueda del dólar como refugio -el billete verde tiende a caer cuando baja la demanda-.

"Esto probablemente sea positivo para los mercados de acciones, lo que argumentaría a favor de un debilitamiento del dólar", dijo George Davis, un analista de RBC Capital Markets en Toronto.Por otra parte, un sondeo efectuado por la agencia Reuters entre analistas del mundo reveló que el reciente repunte del euro probablemente no dure mucho más tiempo, ya que su camino sería obstruido por una persistente recesión y un fuerte aumento en la volatilidad.

La suba en los mercados bursátiles, a sus niveles más altos en cuatro meses, ayudó a impulsar a la moneda europea. Pero dichos analistas reconocen que la tendencia podría terminar, ni bien aparezca cualquier dato económico negativo que termine por desinflar el repunte actual.

Otra encuesta, realizada entre 60 especialistas internacionales, arrojó que la moneda de la eurozona retrocedería desde sus niveles actuales para fijarse a 1,30 dólares a fines de mayo, nivel en el que se quedaría durante el resto del año.

El sondeo mostró también que la libra británica era vista como la divisa más vulnerable entre las de las 10 economías más grandes del mundo.La volatilidad también se estima que será más moderada, de la mano de una economía mundial que parece haber encontrado un piso en su caída.

Canasta de divisas
Ante este panorama, que marca un cambio en el escenario futuro, algunas divisas como el dólar pierden su carácter defensivo y ya no se muestran tan atractivas. Es por ello que muchos economistas afirman que la revolución ha llegado ahora a las cotizaciones relativas entre las distintas las distintas monedas.

A modo de referencia, y según informa la firma especializada en fondos de inversión Morningstar, la rentabilidad acumulada en lo que va del año es la siguiente:

“Con la crisis global en un punto de inflexión, es difícil encontrar una divisa que satisfaga plenamente los deseos de los inversores. Más que buscar una moneda que brille, nos hemos visto forzados a elegir cuál es la ‘menos fea”, sostuvo Paul Brain, responsable de renta fija de Bank of New York Mellon AM.Y de esta selección por la "menos mala" ya han sido eliminadas el dólar, el yen y el franco suizo.

El billete verde se habría sostenido durante la crisis gracias a los flujos de capital que buscaban un activo seguro, pero “a largo plazo, la escalada de los gastos fiscales y la falta de capitales internacionales disponibles para apoyarlo representan una amenaza directa a su fortaleza”, explicó Simon Derrick, estratega jefe de divisas de Bank of New York Mellon.

Por otro lado, la decisión del Banco de Suiza de intervenir para debilitar al franco y los malos datos sobre las exportaciones a partir de las cuales se asienta la economía nipona, y que hacen prever una intervención del Banco de Japón para debilitar su divisa, han eliminado a ambas de esa selección, que ya había obviado antes al euro y a la libra esterlina, porque sus diferenciales de tasas de interés a corto plazo tendían a cero -y con "tasas cero", sólo quedan ya las “medidas de flexibilización cuantitativa que son muy negativas para las monedas, pues se basan en imprimir más billetes-.

Así, las divisas aspirantes al título procederían de “países que tengan suficiente capacidad fiscal para mantener la demanda local y -quizás- para invertir en el futuro, indicó Brain.

En realidad, se buscan países que no vayan a precisar las tan temidas políticas de relajación monetaria y que tengan superávit en cuenta corriente -países exportadores de materias primas, por ejemplo-.

Por último, se mira a naciones cuyas divisas se encuentren entre las más líquidas del mercado.

Quedan, por tanto, la corona noruega, el dólar australiano y el dólar canadiense. Corona noruegaLa gran favorita de los analistas y de los inversores, en lo que va del año, es la moneda noruega. Deutsche Bank cree que el país nórdico evolucionará mejor que el resto de países en 2009.

Esa idea es la misma que defendió Brain: “La corona noruega es una de nuestras favoritas pues el enorme Fondo Soberano noruego da un fuerte soporte a la economía y los tipos oficiales están a un elevado 3,5 por ciento”.

Dólar australiano Para Ricardo Barbieri, responsable de economía internacional de Bank of America - Merrill Lynch “el Banco de Australia (RBA) está ya cerca del final del ciclo de bajas de tasas, que se situaría en torno al 2,5%, con dos descensos de 25 puntos básicos en el tercer trimestre”.

“La previsión de tasas al 2,5% a mediados de 2009 -actualmente en el 3%- deja al dólar australiano muy lejos de las políticas de tasa cero o de relajación monetaria implementadas por otros países desarrollados, con lo que no debería sufrir tanto a corto o medio plazo.

Dólar canadiense Los analistas de Deutsche Bank consideraron que “el Banco de Canadá mantendrá las tasas de interés sin cambios hasta 2010, ante la debilidad del mercado laboral y una inflación anclada por debajo del 2% que la entidad tiene como objetivo”.

Sin embargo, estimaron que “el Banco aplicará un plan de relajación monetaria en algún momento de la segunda mitad del año”, con lo cual el dólar canadiense perderá su brillo frente a otras divisas.

Monedas duras, monedas fuertes, monedas débiles. Monedas tradicionales o nuevas monedas.

La crisis financiera global genera confusión entre los analistas y es muy difícil unificar opiniones. Pero lo que sí está claro es que las posibilidades de obtener buenas rentabilidades están a la mano de cualquiera.