lunes, 6 de julio de 2009

Argentina es el líder mundial entre los países con mayor riesgo de default

El costo de asegurar la deuda del gobierno contra una posible cesación de pagos, llegó a 1.982 puntos base el lunes y se ubica por encima de Venezuela


Argentina encabeza la lista de los países con mayor riesgo de default en el mundo, según un estudio realizado por CMA Datavision, en base a los costos de los Credit Default Swaps (CDS).

Los CDS argentinos, es decir, el costo de asegurar la deuda de ese gobierno contra un posible default, llegó a 1.979 puntos base el viernes y se elevó a 1.982 este lunes.

Es decir, se necesitarían u$s 1,9 millón al año para asegurar US$ 10 millones de deuda argentina durante cinco años.
Según informa el portal chileno DF.cl., esto significa que el mercado ve un 71,88% de probabilidades de un default en el país.
El riesgo en Argentina volvió a aumentar, luego de que la derrota del gobierno en las elecciones legislativas del domingo pasado provocara rumores de un derrumbe en el gabinete. A eso se sumó una crisis de salud pública, que llevó a acusaciones judiciales contra el gobierno.
De acuerdo al ranking publicado por CMA Datavision, correspondiente al lunes 6, Argentina se ubica por encima de Ucrania, Venezuela, Latvia e Islandia.

El crecimiento económico se desaceleró el año pasado a 6,8% tras crecer más de 8% cada uno de los cinco años previos. Para este año se espera que la economía se contraiga 3%, según el promedio de analistas consultados por Bloomberg.
El reporte de CMA incluye a los 63 gobiernos con contratos de canje de crédito. Entre los países con mayor riesgo de default -después de Argentina-, se ubican Ucrania, Venezuela, Letonia e Islandia. El listado lo completan Dubai, Kazajstán, Lituania, Bulgaria y Rumania.
Los países de Europa del Este están entre los más golpeados por la crisis financiera.Esto se compara con los CDS de Chile, que el viernes alcanzaron un valor de 121,6.
El país, que en 2008 creció 3,4%, este año se contraería 1%, según la encuesta del Banco Central.
Indonesia deja el grupo
Un país que recibió buenas noticias el viernes fue Indonesia, donde el positivo panorama económico lo empujó fuera del ranking de los diez países emisores de bonos soberanos más riesgosos del mundo.
El riesgo percibido de un default en la deuda de Indonesia cayó a 307,5 puntos base el viernes.
El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono ha dicho que está planeando un incremento de 128% en el gasto en infraestructura a 1.430 trillones de rupias (US$ 140 mil millones) para 2014.
Tras crecer 6,1% el año pasado, la economía de ese país crecería 4,2% este año, según analistas consultados por Bloomberg. La deuda de ese país tiene una calificación de Ba3 según Moody’s, tres puestos más abajo del grado de inversión.
En tanto, Noruega sigue siendo el país con la deuda soberana menos riesgosa del mundo, una lista que abarca países desarrollados con Gobiernos estables y democráticos.
Los CDS para la deuda noruega se cotizan a sólo 44,8 puntos base, unos 45.000 dólares para asegurar 10 millones de dólares de deuda por cinco años, según CMA. Finlandia es el segundo más seguro, seguido por Alemania y Francia.
Estados Unidos es el quinto más seguro a pesar de la suma de alrededor de 2 billones de dólares que planea emitir en nueva deuda este año para restaurar sus sistema financiero. Los CDS de Estados Unidos se cotizan a 63 puntos base.

viernes, 3 de julio de 2009

¿Cuáles son los factores que llevan al triunfo o fracaso de un plan de negocios?

Una crisis económica es excelente momento para empezar un negocio. Pero para tener éxito, es necesario contar con un análisis de los diferentes factores que internvienen en la puesta en marcha del negocio. Ayuda a convertir una idea en oportunidad. ¿Qué no hay que hacer para evitar que fracase?


Una crisis económica es un excelente momento para empezar un negocio. Los costos son más bajos y suele haber una mayor disponibilidad de talentos. Es más probable que potenciales clientes prueben un nuevo proveedor que les ayude a reducir costos o aumentar su competitividad.

Las empresas ya establecidas están centradas en recortar costos en lugar de incrementar la participación de mercado. Todo esto ayuda a sentar la bases para el próximo negocio, pero sólo si el empresario sabe redactar un plan de negocios claro y convincente.

¿Qué es un plan de negocios y para qué sirve?
Su desarrollo consiste en un análisis de los diferentes factores que intervienen en la puesta en marcha de un proyecto, ya sea la creación de una nueva empresa o bien de un negocio promovido por una empresa ya existente.

Se trata de un documento que requiere de una constante actualización, ya que debe incorporar el análisis sobre cómo nuevos factores -tanto endógenos como exógenos- van incidiendo en el proyecto. El plan tiene en si mismo una doble finalidad:
  • En primer lugar, es un instrumento de análisis para los propios promotores del proyecto.
  • En segundo lugar, es una excelente carta de presentación que permite establecer contactos con terceros, tanto para la búsqueda de potenciales socios, de soporte financiero o para establecer contactos con potenciales proveedores y clientes.
Teniendo en cuenta que las personas a las que se lo destina pueden disponer de poco tiempo para analizarlo, es aconsejable que la presentación esté muy bien estructurada y se describa de una manera clara y concisa.

En esencia, es el anteproyecto de una empresa. Es la culminación de un proceso que puede transformar una idea en oportunidad. Es además el mapa con el cual el emprendedor inicia su viaje hacia el éxito de su negocio.

¿Cuál es su origen?
Aunque no existe una respuesta definitiva, se dice que tienen su origen en Estados Unidos.

Cuenta la historia que empezaron como una propuesta de dos estudiantes de un MBA (Master in Business Administration) de la Universidad de Texas, Austin, quienes diseñaron una actividad que fuera tan desafiante y prestigiosa como los debates organizados por las escuelas de derecho.

¿Qué se debe tener en cuenta al formular el plan?

No importa el tamaño del emprendimiento. Para cualquier proyecto que se proponga, siempre se debe elaborar previamente un plan, que permitirá:

  • Conocer la viabilidad y rentabilidad del proyecto,
  • Servirá como guía para implementarlo y administrarlo
  • Permitirá planificar objetivos, recursos y estrategias;
  • Servirá como guía para coordinar actividades,
  • Servirá como instrumento de control y evaluación.

Y, en caso que se quiera acceder a algún crédito o préstamo, permitirá demostrar sus atractivos y de que será capaz de pagar la deuda oportunamente contraída.Un plan de acuerdo a cada necesidad.

Para elaborarlo no es necesario apelar a libros de 200 páginas que enseñan como hacerlo, ni se tiene que contratar a un asesor especialista en ello, ni se debe diseñar un texto de 100 páginas.


Debe ser un resumen conciso de una determinada idea, de cómo se va a convertir dicha idea en un negocio, y de cómo se va a mantener el proyecto por un determinado tiempo.

Asimismo, para elaborarlo no existe una estructura o formato definido, sino que se los debe diseñar como se crea más conveniente, de acuerdo a los objetivos, ya sea, por ejemplo, el usarlo como guía de implementación y planificación, el conocer la viabilidad o rentabilidad del negocio, o el presentarlo ante terceros para la solicitud de un crédito.

Usar estructuras ya existentes. Al confeccionarlo se debe tomar todo el tiempo necesario e investigar y analizar en profundidad todos los elementos de estudio que lo conforman; pero una forma de ahorrar tiempo es tomar como referencia modelos o estructuras de planes ya existentes.


Para ello se puede consultar a amigos emprendedores que antes ya hayan desarrollado su correspondiente plan, se puede investigar en organismos orientados a la creación de negocios, en clubes de ángeles, bibliotecas de universidades, etc.

No dudar en pedir asesoría. No se debe asumir que se sabe todo sobre su desarrollo, o guiarse simplemente de literatura sobre el tema. Siempre es bueno tener la opinión y guía de personas que tengan experiencia en el tema, que antes ya lo hayan desarrollado y que puedan corroborar que el desarrollo de éste les ha servido de mucha ayuda.


Pensar a corto plazo. Anteriormente se los solían desarrollar planes de negocio a largo plazo, por ejemplo, con una proyección de 5 a 10 años, pero hoy en día, ello ya no es recomendable, debido a los variados y constantes cambios en el mercado (nuevas necesidades, nuevas preferencias, nuevos competidores, nuevos escenarios económicos, etc.).

Un plan de negocios a largo plazo queda obsoleto rápidamente. Lo recomendable hoy en día es elaborar planes de negocio a corto o mediano plazo, con proyecciones de 1 a 3 años. Debe ser creíble.

Para serlo debe ser coherente y cada parámetro contenido en su estructura debe basarse en hechos. Existen muchos métodos para construir planes de negocios, pero son muy pocos los que pueden pronosticar proyecciones financieras basadas en ingeniería comercial preliminar y estudios de mercado.

De hecho, un error frecuente a la hora de desarrollarlos es definir, en primer lugar, el objetivo en términos de la porción de mercado, y luego tratar de encontrar el número necesario de clientes para alcanzar esos objetivos.

El proceso debería hacerse a la inversa.Definir concretamente las políticas y medidas concretas. Esta definición se hace en vistas de obtener un número razonable de clientes, sobre la base de un conocimiento suficiente del mercado. La estimación cuantitativa de esta ganancia debe calcularse sobre tasas realistas de incremento progresivo mensual y anual.

El cálculo de los costos de las acciones previstas en un plan de negocios es esencial y hace que el conjunto de proyecciones financieras sea posible. En pocas palabras, los pronósticos financieros, incluyendo aquellos relacionados a la financiación del proyecto, deben elaborarse a partir de los elementos básicos del mismo.

Nunca se da por concluído. Un seguimiento regular y la comparación entre las expectativas teóricas y los resultados verdaderos de la ejecución son vitales. De este modo, se podrá modificar y adaptar el plan para mejorar su rendimiento y alcanzar los objetivos.

Cinco razones para que un plan de negocios termine en la basura
Según explica Jerry Engel del Centro Lester para el Emprendimiento de la Universidad de California, existen cinco tipos clásicos de planes que acaban en la basura sin ser considerados.

Vendo una metodología, sin importarme a quien. Quien lo elabora está enamorado de su propia tecnología. El plan no identifica al cliente ni el problema a resolver, sino explicando al detalle cómo funciona lo que ofrece y por qué es mejor que otros productos o servicios actuales. Un plan de este tipo sólo lo pueden leer las personas involucradas en el sector. Un buen plan de negocios empieza con un problema claramente definido, con el respaldo de pruebas fruto de la investigación de marketing, cartas de intención o testimonios.

El siguiente paso es identificar qué cliente tiene dicho problema, incluso si es un mercado pequeño, ya que los inversionistas saben que si se establece un mercado inicial sostenible, éste luego puede expandirse.

El caso clásico es Nike Inc. Sus fundadores, Phil Knight y Bill Bowerman, un corredor de larga distancia y un entrenador de atletismo, querían solucionar el problema del dolor que sufrían los corredores de larga distancia al entrenar con zapatos no adecuados. Con el tiempo, atletas con calzado de esa marca empezaron a ganar medallas olímpicas y la fama se extendió a otros deportes.


Una Coca-Cola para todos los chicos de China. Esta táctica se sustenta en datos que demuestran el gran tamaño y rápido crecimiento de un mercado. El plan asume que el nuevo negocio conseguirá un determinado porcentaje de ese mercado. "Sin duda", argumenta el plan, "con el gran número de clientes en nuestro mercado, fácilmente conseguiremos suficientes. Sólo necesitamos una pequeña fracción para tener un muy buen negocio".

Planes de este tipo revelan que el autor no está seguro cuál es su objetivo inicial de mercado. Penetrar un nuevo mercado requiere clientes que conozcan el nuevo producto, y sistemas de distribución que permitan comprarlo.

Vea nuestras ganancias (en papel). Este plan defectuoso es el más difícil de identificar. Con frecuencia se presentan hojas de cálculo que muestran por qué los datos funcionarían. Por eso son difíciles de identificar, los números parecen mostrar que funcionarían.

Los inversores con experiencia sabrán hacer preguntas fundamentales, como por ejemplo si el modelo de ingresos depende de realizar un gran número de pequeñas transacciones (como en Amazon.com) o un pequeño número de grandes transacciones.

O si sus márgenes de ganancias dependen de altos márgenes brutos para cubrir altos costos de desarrollo de producto o en márgenes más bajos para cubrir costos operativos más pequeños. Algunas combinaciones de estos factores son favorables. Otras están destinadas al fracaso.
Nuestro equipo camina sobre el agua.

Los inversores no se dejarán engañar por diplomas de alto nivel ni empleos en una compañía líder. A ellos les preocupan los obstáculos de la industria en cuestión y si el equipo propuesto tiene experiencia para lidiar con esos retos.

Aquel que identifique los factores críticos para el éxito y muestre cómo la experiencia y pericia de un equipo responderán a los retos tiene muchas mejores posibilidades de atraer capital.

Todo es maravilloso. El tipo más común de plan de negocios, y el que acaba en la basura más rápidamente, es aquel en el que el autor sólo encuentra cosas buenas que decir sobre la oportunidad.Los inversores saben que en el mundo real la mayoría de oportunidades, incluso las buenas, tiene flaquezas.

La realidad es que la mayoría de oportunidades tiene un alto grado de incertidumbre y gran parte de ellas fracasará.

La franqueza es clave. Probablemente habrá preguntas implícitas en su plan de negocios sin respuesta. Una dosis sólida de honestidad será mucho mejor recibida que describir riesgos y luego declarar que no aparecerán.

jueves, 2 de julio de 2009

"El fútbol es un lugar ideal para blanquear dinero"

Así lo expresó en un informe el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Sólo en Europa mueve u$s20.000 millones, el 0,1% del PBI de la UE







El fútbol no es una cuestión de vida o muerte. Es mucho más que eso", dijo en un frase que hizo fortuna el gran Billy Shankly, el mítico entrenador del Liverpool.

Tras él, otros han entendido que el fútbol es algo más que un juego. Por ejemplo, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que en un estudio publicado este miércoles habla del deporte rey como un lugar propicio donde blanquear dinero.

Las conclusiones a las que llega este organismo de la OCDE son predecibles aunque inquietantes.

El Grupo de Acción Financiera Internacional sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI) es un organismo intergubernamental cuyo propósito es elaborar y promover medidas para combatir el blanqueo de capitales,

De acuerdo a lo consignado por CincoDías, siempre según la organización, el fútbol corre el riesgo de ser utilizado para blanquear dinero y resulta "atractivo" a los ojos de los "criminales".

Ello es así por la importancia social y económica que ha ganado este deporte de masas en "los últimos doce años". Sólo en Europa, el fútbol mueve casi 14.000 millones de euros, el 0,1% del PBI de la UE.

Ningún deporte se acerca tan siquiera a estas cifras. Las características del fútbol, además, son propicias para el mercado negro. En primer lugar, el GAFI destaca que resulta fácil penetrar en este sector, donde se mueven grandes cantidades de dinero en apuestas y el flujo de dinero es continuo.

Además, se trata de un deporte globalizado, donde son frecuentes las transferencias de capitales de unos países a otros, lo que facilita perder el rastro del dinero.

"El control del origen o destino de los pagos es débil o inexistente", dice el informe. Así, los "clubes de fútbol son vistos por las redes criminales como un vehículo perfecto para blanquear dinero".

Y a pesar de que el fútbol es un negocio que mueve cantidades ingentes de dinero no deja de ser un deporte, donde el azar juega un papel determinante. Hace un año, el Chelsea perdió una final de la Champions League -la competición de clubes más importante a nivel europeo- porque uno de sus jugadores, Terry, resbaló al errar un penal. Por este detalle, el Chelsea perdió la oportunidad de ingresar millones de euros.

Para el GAFI, la dificultad de predecir los resultados y beneficios que se generan en este deporte incentiva los "actos irracionales" y "fuera de control".

Por la naturaleza propia del juego, los clubes de fútbol suelen ser financieramente frágiles, ya que sus ingresos por televisión o publicidad dependen, en buena parte, de que un joven menor de 30 años consiga meter un balón entre tres palos. Tal "debilidad puede llevar a los clubes a aceptar dinero de inversores de dudosa credibilidad".

Y los dirigentes de los equipos suelen proceder de otros negocios y carecen de experiencia acerca del funcionamiento del fútbol, apunta el estudio. Aunque en los últimos años se ha profesionalizado.

Además, en las grandes operaciones económicas aparecen agentes e intermediarios "que muchas veces operan sin licencia" y cuyo rol en las negociaciones no está nada claro.

El GAFI reclama que se establezca "un código de buenas prácticas", que ya existe en el Reino Unido, para facilitar cauces de comunicación entre los equipos de fútbol y sus respectivas agencias tributarias. Y reclaman una regulación homogénea a nivel internacional, que posibilite la transparencia y la profesionalización de los directivos.

Precisamente el GAFI ha publicado el estudio cuando en España ha trascendido que José Luis Pérez Caminero, ex jugador del Atlético de Madrid y ex internacional con la selección española, fue detenido el 23 de junio, por una supuesta vinculación con un red de narcotráfico y blanqueo de dinero. Tras prestar declaración, el juez lo dejo en libertad al no detectar riesgo de fuga.