martes, 7 de abril de 2009

¿Quién se consagró como el único gran ganador de la Cumbre del G20?

En medio de todo el ruido mediático, en el comunicado final del encuentro se fijaron sólo algunas cuesitones puntuales, entre las que se destaca el aporte de fondos que realizarán algunos países centrales en su intento de superar la crisis. Voces a favor y en contra. Implicancias para la Argentina

En medio de todo el ruido mediático, las cifras del comunicado del G20 indican que la mayor parte del dinero prometido va al Fondo Monetario Internacional (FMI) por lo que se convierte en el gran ganador de la Cumbre.

En su comunicado el G20 anunció una inyección de u$s500.000 millones en el FMI, además de aumentar en u$s250.000 millones sus emisiones de giro, es decir, el dinero que puede desembolsar el organismo multilateral.

Si se tiene en cuenta que los otros dos temas centrales de la cumbre -el estímulo fiscal coordinado y la regulación financiera- fueron tratados como una mera enunciación de principios, no cabe duda que el FMI se lleva todos los aplausos de la cumbre.

Según el analista de mercados internacionales Horacio Pozzo, "uno de los principales ganadores de la reunión del G20 ha sido el Fondo Monetario Internacional, que ha salido fortalecido del mismo, con más poder y recursos".

El G20 no sólo aumentó la potencia del FMI para luchar contra el contagio global, sino que colocó a la institución integrada por 185 naciones en el centro de lo que el anfitrión de la cumbre, el primer ministro británico Gordon Brown, llama un "nuevo orden mundial" basado en la cooperación internacional.

Para Mario Weitz, ex consejero delegado del FMI y economista en el Banco Mundial, “lo único claro que salió de la cumbre es el incremento de recursos para el FMI, pues “aquí está la clave, sobre todo, por la caída espectacular que están sufriendo las economías de los países del Europa del Este”.

El FMI fue llamado a mejorar sus sistemas de alerta primarios para prevenir crisis antes de que éstas se extiendan a la economía mundial, en colaboración con el Consejo de Estabilidad Financiera, un sucesor reforzado del Foro de Estabilidad Financiera.

El G20 también se comprometió a implementar reformas en marcha del FMI e instó a más cambios para que el organismo multilateral sea más transparente y más representativo de la economía globalizada.

Para Jorge Vasconcellos, del IEERAL, en la Cumbre del G20 “se dieron avances significativos a más de 65 años de Breton Woods, con un escenario totalmente distinto, sin Estados Unidos como potencia hegemónica y con un mundo multipolar con países que alcanzaron un gran crecimiento como China".

En tal sentido, el director general del FMI, Dominique Strauss-Kahn, manifestó que los acuerdos de la cumbre del G20 “aumentarán la confianza, lo cual beneficiará las perspectivas de recuperación económica global”.

Vea mi artículo completo

lunes, 6 de abril de 2009

¿Por qué los Cedear son una inversión que hoy está de moda?

Toda crisis presenta oportunidades. Y esta vez no será precisamente la excepción de la regla. Con escasas alternativas en el orden local, los inversores pueden comprar acciones de compañías de otros países, con rendimientos que en marzo superaron el 150 por ciento



En días en los que los mercados bursátiles están en boca de todos, por sus fuertes subas o sus dramáticas correcciones, existen alternativas a la hora de planear nuevas colocaciones financieras.


Para aquellos inversores que desean incorporar a su cartera inversiones que estén ajenas al riesgo argentino, existen alternativas que pueden adquirirse sin necesidad de moverse de su casa o de abrir cuentas en bancos del exterior. Precisamente, este tipo de operaciones pueden canalizarse a través de los Cedear.


“Los Cedear ahora están de moda y se operan en mayor cantidad porque los precios están bajos.



A pesar de que se compran a nivel local, están atados a lo que sucede en Estados Unidos y suben o bajan de acuerdo a eso”, expresaron desde Fescina y Cía, Sociedad de Bolsa.


Rodrigo Conde de Invertir online, dialogó con iProfesional.com, comentó que "la mayor operación en Cedears implica que se están dolarizando las carteras.



Al valor de la acción en Estados Unidos hay que relacionarlo con el valor de la acción acá y también considerar el tipo de cambio".



¿Qué son los Cedear?

Los Cedear (CErtificados de DEpósito ARgentinos) son en su definición más sencilla, acciones de empresas no Argentinas que cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.



Al comprar un Cedear, el inversor adquiere una acción (o su fracción correspondiente según sea el ratio de conversión por acciones originales) de una empresa radicada en el exterior.


El principal emisor de estos instrumentos es el Deutsche Bank, que oficia como depositario de los valores subyacentes a los certificados, siendo dicha entidad el agente autorizado para realizar la transformación de Cedear en acciones que coticen en los EE.UU.


Los Cedear surgieron para permitir a personas físicas y jurídicas, domiciliadas en el país, la inversión en valores extranjeros. También para hacer posible, dentro de determinados límites, la inversión en dicha clase de activos a las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones hasta su disolución, fondos comunes de inversión y otros inversores institucionales.



Con la incorporación de papeles que representan activos que cotizan en los centros financieros más relevantes se amplió la cantidad de especies transables, posibilitando a los inversores locales el acceso a valores negociados internacionalmente.



Los valores que ellos representan cotizan obligatoriamente en mercados del exterior y pueden ser emitidos por la Caja de Valores, bancos comerciales o de inversión y compañías financieras autorizadas por el Banco Central.Según explican desde InvertirOnline, al comprar un Cedear, el inversor adquiere una acción de una empresa radicada en el exterior.



Cuáles son los atractivos que tienen los Cedear

Los atractivos que presentan pueden sintetizarse en los sigientes puntos:



  • Son acciones de empresas no vinculadas a la evolución de la economía local

  • Pueden ser transformados en acciones que cotizan en el exterior, en moneda "dura"

  • Son tan fáciles de operar como las acciones de empresas argentinas

  • Sus precios están atados al tipo de cambio

  • Su costo es relativamente bajo respecto de la operatoria en EE.UU.

  • Poseen una mayor flexibilidad en las cuestiones operativas

En cuanto a las desventajas, las más notorias son:



  • En general, tienen un reducido volumen y baja liquidez

  • Para muchos papeles no hay cotizaciones diarias

  • No se puede realizar trading intradiario

"En el caso de la Bolsa porteña, las equivalencias para las empresas estadounidenses van de 1/10 a 1/2 acciones, en tanto que para las brasileñas, suelen agruparse en paquetes de 1.000 acciones", agrega Southall.


Vea mi artículo completo

domingo, 5 de abril de 2009

El dìa que un cisne negro anidò en Wall Street

Desde Wall Street hasta Buenos Aires, pasando por Londres y Hong Kong, existe la creencia de que se puede predecir el futuro; que lo que va o ocurrir en el mundo se puede conocer y que el riesgo puede ser medido y gestionado.

Nassim Nicholas Taleb no lo cree. En su libro, El cisne Negro, el gurú de las finanzas sostiene que la historia no está dominada por lo predecible sino por lo altamente improbable, lo disruptivo, por los eventos no previstos que Taleb denomina Cisnes Negros.

¿Qué es un cisne negro?
La mejor forma de entender el concepto de cisne negro está en las propias palabras de Taleb: “Por un instante, asumamos que estamos en una clase de ciencias naturales en un instituto holandés allá por el año 1690.

El profesor nos habría explicado que el plumaje de los cisnes era blanco. Incluso, alguien podría haber “descubierto” una teoría para justificar el color blanco de las plumas y esta teoría podría haber llegado a ser aceptada por la comunidad científica de la época.

El problema surgiría cuando en 1697, exploradores europeos se dirigieron a Australia y encontraron entre la numerosa fauna que poblaba la isla, cisnes negros”.

En palabras del propio autor, "antes de ocurrir, los hechos son impredecibles. Después, retrospectivamente naturalmente son claramente predecibles. Incluso tenemos métodos científicos para explicar lo que pasó. Es como… la explicación de la primera guerra mundial. Todos los libros de historia explican porque ocurrió.

Pero eso no fueron los motivos. Sostienen que tuvo lugar porque habían muchas tensiones, tanto en Inglaterra como por otro lado entre Austria y Alemania. Sin embargo, históricamente han habido muchas tensiones entre países, que no necesariamente desembocaron en un conflicto bélico, como sí ocurrió otras veces. De manera que ¿cómo pudo ser esa la causa?, razona el autor.
"Lo que tendemos a hacer - explica - es observar un evento, luego vemos que pasó antes y entonces muchas veces los relacionamos".

Un caso mucho más sencillo y actual es Google. Para Taleb, "nunca sabremos que es lo que causó el fenómeno Google. Pues ya había otros buscadores como Altavista".

Taleb agrega que "Google no era predecible. Después de que ocurren, naturalmente siempre es fácil encontrar razones, en lo que se denomina la “falacia narrativa”. Como con la gran guerra. Después de los hechos encontramos las causas y en realidad le puedo asegurar que no son casi nunca las causas reales.

"No nos gusta aceptar el hecho que vivimos en un mundo que no lo entendemos, con eventos que ocurren constantemente fuera de lo imaginable. No queremos aceptarlo. Por ello inventamos historias para convencernos a nosotros mismos de que si entendemos el mundo".

El profesor Taleb define al cisne negro como un hecho fortuito que satisface estas tres propiedades:



  • Gran repercusión,

  • Probabilidades imposibles de calcular y

  • Efecto sorpresa.

En primer lugar, su incidencia produce un efecto desproporcionadamente grande. En segundo lugar, tiene una pequeña probabilidad pero imposible de calcular en base a la información disponible antes de ser percibido el hecho.


En tercer lugar, una propiedad nociva del cisne negro es su efecto sorpresa: en un momento dado de la observación no hay ningún elemento convincente que indique que el evento vaya a ser más probable.

A partir de este punto el profesor Taleb hace un recorrido por todos y cada uno de los diferentes errores del razonamiento humano cuando se encuentra frente a los “cisnes negros” o sucesos improbables.

Desde luego, estas propiedades no son ajenas a las crisis financieras que vivió el autor cuando se ganaba la vida como operador bursátil. Nassim Taleb explica "la poca capacidad que tenemos para predecir los grandes acontecimientos cuyos impactos cambiarán el futuro, y de nuestra obsesión por la modelización de la realidad”.

“Creemos contar con la verdad, puesto que partimos de modelos “científico-matemáticos” de validación, pero no nos damos cuenta de que las premisas que aceptamos como válidas no siempre lo son”, dice el autor en su obra.

“La realidad nos demuestra día a día que el movimiento no viene de las cátedras, sino del dinamismo vivo. Seamos más críticos y partiendo de una basta pluralidad de fuentes, montemos nuestro propio criterio, el cual puede ser más o menos acertado; pero será el nuestro”, agrega Sergio Estevez, del Instituto de la Empresa de Madrid.

Los efectos de guerras, crisis de las bolsas e innovaciones tecnológicas radicales son magnificados precisamente porque rompen con las expectativas de un universo ordenado. En un mundo de cisnes negros, el primer paso es entender cuanto no se podrá nunca entender.

Muchos cisnes negros pueden ser altamente negativos, como el ataque de las torres gemelas por parte de Al-Qaeda, la crisis de la deuda latinoamericana en la década de 1980 o incluso la actual crisis financiera global, aún no resuelta. Pero muchos otros cisnes negros son positivos, como la aparición de Internet, el éxito de Google o YouTube o la publicación de "Harry Potter".

¿Por qué no reconocer el fenómeno de los cisnes negros hasta que éstos se producen?
Según Taleb, los seres humanos se obcecan en averiguar lo específico, cuando deberían centrarse en las generalidades. “Somos incapaces de estimar realmente las oportunidades, demasiado vulnerables al impulso a simplificar, narrar y categorizar, y no lo bastante abiertos a recompensar a quienes saben imaginar lo "imposible".

El cisne negro actual
Para muchos analistas la mejor referencia para entender la actual crisis financiera global se la puede encontrar precisamente en este libro.


La cuestión no es menor si se aplica a los operadores de los mercados, que aun siendo conscientes de la posible aparición de cisnes negros (crisis bursátiles de 1929 y 1987, colapso del hedged fund LTCM tras la crisis rusa...), muestran una incapacidad manifiesta para siquiera haber considerado anticipadamente tales eventos.

A lo largo de esta crisis son múltiples los ejemplos sobre la aparición de cisnes negros. El primero fue, tal vez, el reconocimiento de la Financial Services Authority (FSA), el supervisor británico, por su falta de acción preventiva en el rescate del Banco Northern Rock.

En su descargo, la autoridad monetaria inglesa no sólo admitió esa incapacidad de anticipación, sino siquiera de una previa evaluación de tal posibilidad, en el contexto de crisis de liquidez que ya se cernía desde mediados de 2007.

Otro ejemplo es la posterior transformación de esa crisis de liquidez en crisis de crédito y el estrangulamiento y distorsión de los mercados, a partir de las hipotecas subprime americanas, que, junto al extraordinario y simultáneo desarrollo de estructuras financieras y derivados de crédito, han constituido el origen de la crisis.

En fin, el rescate de Bearn Stearns, de Fannie y Freddy, la quiebra de Wamu (Washington Mutual), la caída de Lehman Brothers y el paquete de emergencia diseñado por el gobierno de Bush, para evitar la destrucción del sistema financiero de su país son claros exponentes del alcance de una crisis financiera cuya duración y desenlace no es fácil de pronosticar.

Lo que si parece estar más claro es su calificación de cisne negro.
A pesar de las alabanzas recibidas, no todos adoran a este rebelde con doctorado en finanzas que se declara admirador de George Soros. De hecho, parece que tiene bastantes detractores.

Según explica Pablo Triana, director del Centre for Advanced Finance, “Taleb seguramente aparece como un nuevo autor sorprendentemente influyente e impactante. Sus ideas probablemente sean consideradas obvias después de la publicación del libro. Es decir, para esa gente Taleb en sí sería un cisne negro”.

“Pero para los expertos en derivados, nada estaría más lejos de la realidad. Dada su condición de veterano exitoso del negocio de las opciones, no hay absolutamente nada extraño en el demoledor y revolucionario éxito literario de Taleb”, concluye Triana.

Los modelos de gestión en la mira
En su obra, Taleb crítica los modelos de gestión de riesgos que se usan actualmente, y que han hecho ganar a algunos académicos su Nobel de Economía (Taleb cita expresamente a Robert C. Merton y Myron S. Scholes, promotores del fiasco del LCTM) que excluyen precisamente los eventos raros que aparecen de vez en cuando y cuyos efectos económicos pueden ser muy importantes.

Estos académicos y muchos analistas cuantitativos tranquilizan a los ejecutivos de las empresas, los reguladores y los inversores con una ilusoria sensación de seguridad que no tiene para nada en cuenta la aparición ocasional de cisnes negros que pueden dejar arruinados a más de uno.

Para Taleb esta “falacia de la regresión estadística” que consiste en creer que la probabilidad de futuros eventos es predecible examinando acontecimientos de eventos pasados está muy arraigada entre los actores económicos, que tampoco entienden que la aleatoriedad estructurada que encontramos en los juegos de azar (teoría de probabilidades clásica) no se parece a la aleatoriedad que encontramos en la vida real.

En la obra, Taleb destaca que "vivimos con la ilusión del orden, creyendo que la planificación y la previsión son posibles. Nos perturba tanto lo aleatorio que creemos disciplinas que intentan dar sentido al pasado, pero en última instancia, no conseguimos entenderlo, al igual que solemos fallar prediciendo el futuro.

Por razones prácticas, resulta que los seres humanos preferimos funcionar con previsiones y predicciones, aunque casi siempre se revelan equivocadas".

"Los humanos creemos que la innovación se puede planificar. Sin embargo, las innovaciones importantes suelen ser descubiertas por accidente, pero no se reconoce así cuando escribimos la historia.

Las tecnologías que dominan el mundo actual (como Internet, la PC y el láser) no se utilizan en la forma prevista por los que las inventaron y una parte considerable de los descubrimientos médicos no están planificados en los proyectos de investigación oficiales sino que surgen por puro azar" agrega el ex trader.

Lejos de ofrecer recetas matemáticas para calcular la probabilidad de los sucesos raros (cisnes negros) para protegernos frente a la incertidumbre, lo que aporta el profesor Taleb es una buena dosis de sentido común: nunca llegaremos a conocer lo desconocido ya que, por definición, es desconocido.

Sin embargo, siempre se podría imaginar cómo nos afectaría. Es decir, las probabilidades de los cisnes negros no son computables, pero sí podemos tener una idea muy clara de sus consecuencias.

Esta es una idea-fuerza para la gestión de la incertidumbre: para tomar una decisión tenemos que centrarnos en las consecuencias (que podemos conocer) más que en la probabilidad. Estar preparado ante la aparición de los cisnes negros es más importante que dedicarle tiempo y esfuerzo a calcular la probabilidad de su ocurrencia.