En lo que va del año ya se retiraron unos 11.600 altos empleados, por lo que ya se superó el máximo alcanzado durante la crisis del 2002. Muchos de ellos pugnan por convertirse en asesores financieros en algún banco importante, como por ejemplo Merril Lynch, que contrató 29 "top brokers"
Más de 2.800 brokers o agentes de bolsa estadounidenses abandonaron su empleo en Wall Street, tras las continuas caídas en los mercados y la brusca reducción en los rendimientos de las inversiones, lo que ha implicado también el desplome de sus honorarios.
"Esta situación se debe al cambio en la forma en cómo los individuos están invirtiendo", señala The Wall Street Journal. En Estados Unidos, se han registrado 11.600 salidas de profesionales de este sector en lo que va de este año, dejando al mercado con 630.000 brokers que aún sobreviven a la crisis.
Según datos de la Autoridad Regulatoria de la Industria Financiera, esta cifra sólo se compara con los 11.500 brokers que se marcharon de Wall Street después del crash del 2002.
A este paso, serán 35.000 brokers los que estarán fuera del sector al finalizar el año, ya sea engrosando las cifras del desempleo o cambiando de profesión.
Esta situación quizá se vea modificada si el mercado de valores mejore su curso. Mientras tanto a miles de agentes "sólo se les muestra la puerta de salida", señala el WSJ.
Sin embargo, la situación no es tan desalentadora para aquellos brokers cuya experiencia como asesores financieros haya generado millones de dólares en honorarios y comisiones anualmente. Para ellos aún existe la oportunidad de conseguir un empleo en algún banco importante.
Merril Lynch, ahora parte de Bank of America, ha contratado a 29 "top brokers", a quienes les ha oferecido jugosos contratos a cambio de que generen ganancias millonarias. Este grupo ha obtenido ganancias por 42 millones de dólares en comparación a su ejercicio previo.
Por su parte, aunque UBS ha anunciado el despido de 600 brokers de "baja producción" por haber obtenido ganancias menores a los 260.000 dólares anaules, al mismo tiempo está planeando contratar a una elite que sea capaz de generar mínimos de un millón de dólares en honorarios y comisiones.
Morgan Stanley, que planea adquirir la filial de Citigroup Smith Barney, ha visto como 1.200 brokers de los 12.000 con los que cuenta este grupo, han abandonado la empresa tras anunciar la fusión. Muchos de ellos se han ido a la competencia, otros salieron definitivamente del negocio.
"La tendencia que estamos observando es típica cuando hay una cída en los mercados, por lo que la situación no es preocupante", ha señaló un portavoz de Morgan Stanley al WSJ.
Fueron dos años de auge en los mercados de inversión, en los que estos profesionales obtenían altos porcentajes, entre el 30 y el 40 po rciento, por manejar las inversiones de sus clientes, además de grandes comisiones por las ganacias que generaban.
Pero ahora muchos brokers se encuentran ante una etapa de bajos volúmenes y volatilidad, lo que ha afectado directamente a sus ingresos.
El éxodo de brokers refleja los cambios en la forma en que los inversionistas están manejando su capital y sus expectativas en un mercado en condiciones difíciles.
A pesar del último rebote en el mercado de valores, "los activos se han transladado a áreas más seguras como fondos de mercado de dinero o cuentas bancarias aseguradas que no representan altas comisiones", asegura el diario estadounidense.
"Esta es una profesión muy agobiante, sobretodo en períodos de caídas", afirma Darin Masins, jefe ejecutivo de la empresa de reclutamiento RJ & Makay.
John Canale, un ex broker de Morgan Stanley, es dueño de una empresa que ha recurrido a los servicios de ex agentes de bolsa con la idea de convertirlos en una especie de comerciantes que apuesten en la bolsa con su propio capital.
Así el riesgo de perder cantidades importantes de dinero es menor y presenta menos dificultades que gestionar el dinero de clientes en un mercado de valores que tuvo pérdidas estimadas por más de 700.000 mil millones de dólares en el 2008.
"Es un empleo a prueba de la recesión en comparación con el de broker. Cuando eres agente de bolsa, te tienes que sentar y esperar a que el mercado esté a la alza. En mi negocio como comerciante te vuelves más ágil ", concluye Canale para el WSJ.
miércoles, 6 de mayo de 2009
martes, 5 de mayo de 2009
Más de la mitad de los bancos sujetos al "stress test" están en problemas
La lista surge de fuentes cercanas a las negociaciones, aunque Bank of America, uno de los indicados, calificó la información como inexacta
Diez de los diecinueve bancos que están siendo evaluados por los reguladores estadounidenses para poner a prueba su resistencia ante posibles pérdidas futuras recibirán la recomendación de aumentar su capital.
Según publica el diario The Wall Street Journal, que cita a fuentes cercanas a las negociaciones, los reguladores esperan que la medida ahuyente los temores sobre la solvencia del sector financiero estadounidense.
Entre los que podrían necesitar capital adicional estarían Citigroup, Bank of America y Wells Fargo, según el diario. Sin embargo, Bank of America negó ayer por la tarde las informaciones publicadas por la prensa de que esté estudiando llevar a cabo una ampliación de capital de u$s10.000 millones.
Bank of America, la mayor entidad estadounidense, ha recibido ya u$s45.000 millones de los fondos del Gobierno para salvar a la banca.
Un vocero del banco, Scott Silvestri, dijo, en declaraciones recogidas por la agencia Reuters, que "la información publicada el lunes por el Financial Times es completamente inexacta.
La Reserva Federal no ha dado ninguna cifra final a Bank of America y la entidad no está trabajando en planes para ampliar capital por 10.000 millones".
El sector bancario cerró el lunes al alza en Wall Street a pesar de los informes de que Wells Fargo está en la lista de bancos que necesitan más capital en una muestra de que el mercado está menos preocupado sobre la salud del sector financiero.
Las acciones de Citigroup, Bank of America y Wells Fargo se han triplicado desde marzo, a pesar de los informes de prensa que indican que necesitarán capital adicional.
"Quizás el capital que se requerirá tras los test va a ser menor de lo que el mercado ha estado anticipando", ha dicho, en declaraciones a Bloomberg, Blake Howells, analista de Becker Capital Management.
La Casa Blanca dio a conocer en febrero pasado su intención de someter a 19 entidades del país a "pruebas de resistencia", un proceso que evalúa la capacidad de los bancos de hacer frente a potenciales pérdidas futuras fruto de un empeoramiento de la situación económica.
La iniciativa generó el temor a que el Gobierno utilizara los resultados para cerrar o nacionalizar algunas de las instituciones financieras del país.
Tanto la Reserva Federal estadounidense como el Departamento del Tesoro han dejado claro que no permitirán que ninguno de esos bancos fracasen y han dicho que todos tendrán acceso a fondos del Gobierno en caso de necesidad.
El Gobierno prevé hacer públicos el jueves al cierre del mercado los resultados de las pruebas de resistencia, aunque inicialmente estaba previsto que se dieran a conocer este lunes, pero las respuestas de algunos bancos a los resultados preliminares llevaron a la FED a retrasar el anuncio.
Diez de los diecinueve bancos que están siendo evaluados por los reguladores estadounidenses para poner a prueba su resistencia ante posibles pérdidas futuras recibirán la recomendación de aumentar su capital.
Según publica el diario The Wall Street Journal, que cita a fuentes cercanas a las negociaciones, los reguladores esperan que la medida ahuyente los temores sobre la solvencia del sector financiero estadounidense.
Entre los que podrían necesitar capital adicional estarían Citigroup, Bank of America y Wells Fargo, según el diario. Sin embargo, Bank of America negó ayer por la tarde las informaciones publicadas por la prensa de que esté estudiando llevar a cabo una ampliación de capital de u$s10.000 millones.
Bank of America, la mayor entidad estadounidense, ha recibido ya u$s45.000 millones de los fondos del Gobierno para salvar a la banca.
Un vocero del banco, Scott Silvestri, dijo, en declaraciones recogidas por la agencia Reuters, que "la información publicada el lunes por el Financial Times es completamente inexacta.
La Reserva Federal no ha dado ninguna cifra final a Bank of America y la entidad no está trabajando en planes para ampliar capital por 10.000 millones".
El sector bancario cerró el lunes al alza en Wall Street a pesar de los informes de que Wells Fargo está en la lista de bancos que necesitan más capital en una muestra de que el mercado está menos preocupado sobre la salud del sector financiero.
Las acciones de Citigroup, Bank of America y Wells Fargo se han triplicado desde marzo, a pesar de los informes de prensa que indican que necesitarán capital adicional.
"Quizás el capital que se requerirá tras los test va a ser menor de lo que el mercado ha estado anticipando", ha dicho, en declaraciones a Bloomberg, Blake Howells, analista de Becker Capital Management.
La Casa Blanca dio a conocer en febrero pasado su intención de someter a 19 entidades del país a "pruebas de resistencia", un proceso que evalúa la capacidad de los bancos de hacer frente a potenciales pérdidas futuras fruto de un empeoramiento de la situación económica.
La iniciativa generó el temor a que el Gobierno utilizara los resultados para cerrar o nacionalizar algunas de las instituciones financieras del país.
Tanto la Reserva Federal estadounidense como el Departamento del Tesoro han dejado claro que no permitirán que ninguno de esos bancos fracasen y han dicho que todos tendrán acceso a fondos del Gobierno en caso de necesidad.
El Gobierno prevé hacer públicos el jueves al cierre del mercado los resultados de las pruebas de resistencia, aunque inicialmente estaba previsto que se dieran a conocer este lunes, pero las respuestas de algunos bancos a los resultados preliminares llevaron a la FED a retrasar el anuncio.
Etiquetas:
bancos,
Citi,
FED,
Wall Street
Oportunidades de la crisis: inversores ganan hasta 50% apostando a bonos y acciones
Conozca la performance que tuvieron títulos públicos, acciones, commodities, dólar y plazos fijos en abril y en lo que va de 2009. La opinión de analistas
Abril fue el segundo mes de parabienes para la mayoría de los inversores, aquí y en otras latitudes. Esto es así porque ese mes pudo marcar la profundización del cambio de tendencia, que comenzó a experimentarse a partir de marzo.
Claro está que esta exitosa performance de los mercados no estuvo exenta de algunos contratiempos, típicos de épocas de crisis, de la que aún nadie se anima a precisar cuál es su profundidad y cuánto puede llegar a extenderse en el tiempo.
Aunque, en este sentido, hay una corriente de opinión que cada vez va ganando más adeptos - y de la que diera cuenta iProfesional.com - que sostiene que la crisis global comienza a ceder lentamente (en especial en Estados Unidos) y el país va quedando más atado a los mayores riesgos que genera la incertidumbre local.
En particular, producto de un escenario político difícil de predecir y por la falta de un plan económico integral para resolver cuestiones de fondo.
En ese contexto, un escenario como el actual es visto por algunos inversores como un momento ideal para comprar a precios bajos y hacerse de suculentas ganancias, aun a expensas de asumir mayores riesgos.
Y si hay que elegir a los ganadores del mes estos fueron, sin dudas, aquellos que dirigieron sus fondos a los títulos públicos que, tras varios meses de caída libre, se tomaron su revancha en abril.
Ya sea en pesos o en dólares, una extensa nómina de bonos logró este mes superar la línea de 20% de aumento.
El ranking estuvo liderado por el Par ajustado por CER, que aumentó un 50%, seguido por Bocon Pro 13 (47,2%) y luego por un virtual empate (29%) entre el Bogar 2018 y el Bocon Pro 12. En cuanto a los títulos dolarizados, las mayores subas fueron para el Boden 2015 (26,3%) y el Par legislación local (21,4 por ciento).
Lea mi artículo completo
Abril fue el segundo mes de parabienes para la mayoría de los inversores, aquí y en otras latitudes. Esto es así porque ese mes pudo marcar la profundización del cambio de tendencia, que comenzó a experimentarse a partir de marzo.
Claro está que esta exitosa performance de los mercados no estuvo exenta de algunos contratiempos, típicos de épocas de crisis, de la que aún nadie se anima a precisar cuál es su profundidad y cuánto puede llegar a extenderse en el tiempo.
Aunque, en este sentido, hay una corriente de opinión que cada vez va ganando más adeptos - y de la que diera cuenta iProfesional.com - que sostiene que la crisis global comienza a ceder lentamente (en especial en Estados Unidos) y el país va quedando más atado a los mayores riesgos que genera la incertidumbre local.
En particular, producto de un escenario político difícil de predecir y por la falta de un plan económico integral para resolver cuestiones de fondo.
En ese contexto, un escenario como el actual es visto por algunos inversores como un momento ideal para comprar a precios bajos y hacerse de suculentas ganancias, aun a expensas de asumir mayores riesgos.
Y si hay que elegir a los ganadores del mes estos fueron, sin dudas, aquellos que dirigieron sus fondos a los títulos públicos que, tras varios meses de caída libre, se tomaron su revancha en abril.
Ya sea en pesos o en dólares, una extensa nómina de bonos logró este mes superar la línea de 20% de aumento.
El ranking estuvo liderado por el Par ajustado por CER, que aumentó un 50%, seguido por Bocon Pro 13 (47,2%) y luego por un virtual empate (29%) entre el Bogar 2018 y el Bocon Pro 12. En cuanto a los títulos dolarizados, las mayores subas fueron para el Boden 2015 (26,3%) y el Par legislación local (21,4 por ciento).
Lea mi artículo completo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)