lunes, 27 de julio de 2009

La financiación con tarjetas cae casi 3% en lo que va del año

En igual período del año anterior crecían más del 10%. Los préstamos personales, en tanto, se mantienen estancados cuando hace un año subían 22 por ciento


Los préstamos al sector privado alcanzan en la actualidad un total de $136.143, lo que representa un incremento de 4,32% en lo que va del año y de sólo 11,58% en los últimos 12 meses.

Tanto las líneas ligadas al comercio o empresas, como individuos presentan fuertes desaceleraciones en sus tasas de expansión. Ségún un informe de Portfolio Personal, esta situación termina, en el fondo, lógicamente repercutiendo en la macro.

Los créditos al sector privado se han convertido en uno de los escollos más relevantes para el crecimiento económico. Afecta en la profundidad de la recesión actual y lógicamente a la hora de proyectar una salida más o menos rápida.

El salto en la expansión del total, de hecho, ha sido por demás preocupante en el último tiempo.

Se pasó de un crecimiento de 39% en 2006, de un 43% en 2007, a niveles de 22% en 2008 y a una tasa proyectada para el año (la actual anualizada) del orden del 11/12 por ciento.

Sin ir más lejos, los préstamos al sector privado alcanzan hoy un total de $ 136.143. Esto representa un incremento de 4,32% en lo que va del año y de sólo 11,58% en los últimos 12 meses.

Tanto líneas ligadas al comercio o empresas, como individuos presentan fuertes desaceleraciones en sus tasas de expansión. Lo que termina, en el fondo, lógicamente repercutiendo en la macro.

Más allá de la credibilidad o no de las cifras del INDEC, lo que debe quedar en claro es que no se crece sino se recupera la actividad.

Bancos
Los bancos tienen un colchón de liquidez elevado pero no prestan, lo que lleva a discutir hoy como foco central si el problema es de oferta o en realidad de demanda. Nos inclinamos más hacia el primero concepto, claramente por las condiciones de las líneas que estarían en el menú de opciones.

En los últimos años, los préstamos estuvieron concentrados bajo cinco categorías que representan el 80% del total de los créditos otorgados: Adelantos de Cuenta Corriente, Documentos a sola firma, Hipotecarios, Personales y a Titulares de Tarjetas de Créditos.

Y, aunque el Banco Central no discrimina entre destinatarios, se entiende que los primeros dos están ligados principalmente a la actividad empresaria y los restantes a individuos.

Todos, no obstante, terminan hablando de contexto económico. El salto en la expansión del total, de hecho, ha sido por demás preocupante. Se pasó de un crecimiento de 39% en 2006, de un 43% en 2007, a niveles de 22% en 2008 y a una tasa proyectada para el actual año (en realidad, la actual anualizada) del orden del 11/12%.

Sin ir más lejos, en la actualidad, los préstamos al sector privado alcanzan un total de $136.143 millones según los datos oficiales de la entidad rectora al 8 de julio. Esto representa un incremento de 4,32% en lo que va del año y de 11,58% en los últimos 12 meses, lo que pone en evidencia una importante desaceleración con respecto a lo visto en el 2008 cuando en igual período el stock crecía a una tasa superior al 12% en el año.

Incluso, a julio del año pasado, la evolución interanual (12 meses) ascendía al 36%. Con respecto a las variaciones mensuales en el stock durante este año la tendencia ha ido también desacelerándose al pasar de tasas mayores al 1% en los primeros meses (salvo enero) al 0.8% en junio pasado.

En moneda local, específicamente, el stock es de $113.910 millones. Es decir, el 83% del total. Entre los préstamos mayoristas, los Documentos a Sola Firma suman unos $ 12.624 millones o 11 por ciento.

Esto son los que mayor desaceleración vienen mostrando desde el 2008. En 2006 y 2007 éstos préstamos crecieron a tasas del 25% y 21% respectivamente. Sin embargo, en el 2008 su expansión fue de tan solo 6%, y este año podría seguir la misma suerte.

Hasta el momento, esta línea muestra una variación positiva de poco más del 10% contra el 52% que incluso se llegó a observar en igual período del año pasado. Es importante resaltar que en los últimos 12 meses la expansión de dichos créditos fue de 10%, mientras que en el año anterior fue de 20 por ciento.

Esto a pesar, de la desaceleración que había experimentado la economía debido al conflicto del campo, entre marzo y julio del año pasado. Por su parte, la desaceleración de los Adelantos de Cuenta Corriente en pesos -representan el 14% del total de los préstamos, o $ 16.179 millones- es aún más importante.

Se empezó a apreciar el año pasado cuando su expansión anual se derrumbó de un 43% en el 2007 a un 21% en el 2008. Para peor, la expansión que muestra tanto en lo que va del año como así también en los últimos doce meses (3 y 10% respectivamente), son muy inferiores a los valores que mostraba en el 2008.

Con respecto a aquellos préstamos destinados al minoristas o individuos, los Personales son los más requeridos -representan el 25% del total, lo que son unos $27.801 millones y, a su vez, los que mayor desaceleración presentan.

Vale señalar que ésta empezó a evidenciarse en el año 2008 en donde, a pesar de que se expandieron un 30%, ya mostraban una importante caída con respecto al crecimiento del 63% experimentado en el 2007 y del 77% en el 2006. Incluso, la contracción es tal que en lo que va del año, los Préstamos Personales muestran una expansión de tan solo 0,60% cuando, en el mismo lapso del año pasado era de más de 22 por ciento.

Los Préstamos a Titulares de tarjetas de Crédito, por último, les va aún peor. Estos directamente muestran una evolución negativa en lo que va del año ya que, en los primeros siete meses, reflejan una contracción de 2,89% cuando, en el mismo lapso del año pasado crecían al 10,10 por ciento.

Por su parte, los préstamos en moneda extranjera representan el otro 16,33% ($ 22.233 millones) del stock total. La mayor concentración en esta categoría se aprecia en los Documentos a sola firma que concentran el 77% ($17.079 millones) del total seguido muy de lejos por Otros préstamos que alcanza el 11 por ciento.

En la primera categoría se aprecia una caída en lo que va del año del 6,25% cuando, en el mismo lapso del 2008, crecía 12%. Ahora bien, parte de esta desaceleración en el crecimiento de los préstamos se debe a la estrategia cada vez más conservadora que toman los bancos ante la incertidumbre en la que opera la economía actual.

La liquidez pasa hoy a ser un objetivo prioritario por sobre la intermediación. De hecho, el resguardo claramente se nota en el stock de pases pasivos que, aunque descendieron hasta los $9.000 millones en la última semana, se espera se recompongan ubicándose nuevamente en torno a los $15.000 millones.

Incluso a esto se le debe sumar las tenencias de Lebac y Nobac que parecen haber encontrado un piso en torno a los $33.000 millones.

Es decir, la plata está, pero no sale. Este escenario, en el fondo, termina lógicamente repercutiendo en la macro. Más allá de la credibilidad o no de las cifras del INDEC lo que debe quedar en claro es que no se crece si no se recupera la actividad.

Según el mismo informe, si el crédito no reacciona, la salida de la recesión volverá cada vez más cuesta arriba. Y para ello se necesitan señales.

¿Cuáles? Las mismas que deben ser temas prioritarios en la agenda del Gobierno. Es realmente un círculo virtuoso que necesita comenzar a moverse por un escenario de mayor confianza y de expectativas positivas.

Dólar: temen aparición de un mercado paralelo tras batería de medidas para evitar fuga

El Gobierno ya lanzó más de media docena de normativas, regulaciones y controles, tanto formales como informales, para detener la compra del billete verde. Sin embargo, la salida continúa y ahora la AFIP y el BCRA ponen la lupa sobre el ahorrista. Especialistas explican el escenario que viene


Desde mediados del 2007 se fugaron de la economía argentina alrededor de u$s43.000 millones, que equivalen a una pérdida anual del 8% del Producto Bruto Interno (PBI). Además, representa una muy cifra similar a las reservas con las que cuenta el Banco Central (u$s45.700 millones).

La magnitud de la cifra es más que elocuente y resume uno de los principales problemas, sino el más importante, que afecta a la economía argentina. Son miles de millones de pesos que no se invierten, o dejan de consumirse, y son la muestra más representativa del temor que invade a gran parte de la sociedad, que no percibe certidumbre sobre el futuro político-económico del país.

El propio ministro de Economía, Amado Boudou, habló sobre el tema, pero no como el mercado esperaba. El funcionario aseguró que no existe una salida de divisas, sino más bien "un cambio de cartera".

Sin embargo, más allá de la tranquilidad que quiera transmitirse desde la órbita oficial, la realidad marca otro panorama. La preocupación del Gobierno es tal, que desde fines del año pasado a la fecha se han impulsado media docena de nuevas normativas, regulaciones, controles formales e informales para detener la compra de billete verde. Y, a juzgar por los resultados, todo indica que la fuga continúa a paso firme.

En un principio, se puso la lupa en las operaciones bursátiles. Luego en la compra realizada por grandes empresas. Finalmente, llegó el turno del ahorrista. Todo esto sin olvidarse del "cerrojo" a las importaciones, que hizo más difícil el ingreso de productos al país, perjudicando sobremanera a un gran número de compañías que, según manifestaron, encuentran una fuerte traba para seguir operando en el mercado local.

Incluso, muchas de ellas deben exportar a pérdida para así lograr luz verde a la hora de ingresar artículos del exterior. Las causas de semejante drenaje son muchas y de la más variada índole, como también lo son las medidas que se implementaron desde la órbita oficial para detenerla, sin resultados positivos a la vista, teniendo en cuenta las magnitudes bajo análisis.

Entre las medidas implementadas desde noviembre del año pasado a la fecha, se destacan:
Lupa en las operaciones bursátiles: se redujo de u$s600.000 a u$s100.000 el cupo diario permitido para girar dólares al exterior.

Cerrojo al "contado con liqui": se obligó al comprador de títulos, acciones o bonos a mantenerlos en cartera al menos tres días. De esta forma se buscó poner una traba para que los inversores compren con pesos acciones de una empresa extranjera en el país (o un bono que cotiza en el exterior) y lo vendan rápidamente afuera -el mismo día- a través de una sociedad de bolsa autorizada. Al obligarlos a mantenerlos ese lapso de tiempo, quedan sujeto a cambios en las cotizaciones y expuestos a pérdidas.

Informar deudas en el exterior: se achicó de un año a un mes el plazo para informar aquellos pagos anticipados de deudas que deben hacerse al exterior. A partir de la vigencia de la comunicación 4960 del BCRA, dichos pagos de servicios de capital de deuda se admiten “en cualquier momento dentro de los 30 días corridos previos al vencimiento".

Control sobre operaciones con Uruguay: en mayo de este año, la Comisión Nacional de Valores (CNV) intentó obstaculizar las transacciones pactadas con activos de cotización pública que se utilicen para sacar divisas de Argentina, vía el mercado uruguayo.

Llamados "de control" a empresas: La Secretaría de Comercio Interior, con Guillermo Moreno a la cabeza, puso la lupa en compañías, casas de cambio y mesas de dinero para evitar la compra de dólares o dividir la demanda en el tiempo. Los llamados telefónicos, según destacan los afectados, comenzaron a multiplicarse.

Identificación de titulares de cuentas: Se intensificó el control para detectar quienes realizan las operaciones cambiarias y bursátiles y así evitar la creación de varias subcuentas paralelas, con distintos agentes de bolsa, pero todas pertenecientes al mismo titular (por la norma, se obliga a los bancos y agentes a acreditar sus activos en la Caja de Valores, donde se verifica la identidad).

Cruce de datos: se profundizaron, desde la AFIP, los controles a fin de identificar a aquellos que realizan transacciones y no puedan justificar el origen de los fondos. Una vez detectados, se confrontan los datos con la situación fiscal declarada ante el organismo. De esta manera, se apuntan a los casos en los que surjan inconsistencias significativas.

Freno a las importaciones: desde la Secretaria de Comercio se obligó a las firmas de algunos sectores a exportar por un monto similar al que importa, para tratar de controlar así los montos que se giran al exterior por pagos de compras realizadas.

El foco en el ahorrista Pero la fuga no cesa y es por ello que desde el Gobierno intentan subir la apuesta. Ayer se conoció una iniciativa, realizada en forma conjunta entre la AFIP y el Banco Central (BCRA), que tendría como objetivo frenar las compras de personas físicas y jurídicas, a partir de la instalación de un sistema que informaría online sobre la situación fiscal del comprador.

Se trataría de un mecanismo para evitar la evasión impositiva, mediante un software instalado en los puntos de venta –bancos y casas de cambio- que alertará al ente recaudador cuando surjan inconsistencias entre el monto adquirido por el contribuyente y su situación fiscal.

Según estimaron desde el BCRA, la medida podría comenzar a aplicarse en agosto y viene siendo estudiada desde hace ya varios meses. El propio titular de la AFIP, Ricardo Echegaray aclaró que “la normativa se aplicaría para la adquisición de moneda extranjera por encima de los $ 30.000 pesos”.

De esta manera, el Gobierno exigirá a los individuos y a las empresas que demuestren si tienen dinero en blanco para poder comprar, con el objetivo de controlar la evasión y reducir la fuga de capitales. Aunque también se apunta, como medida de fondo, a engordar el blanqueo.Sin embargo, desde el Central sostuvieron que "no hay un piso" para esta exigencia, ya que "todos los contribuyentes deberán tener su cuenta corriente online”.

¿Por qué atacan este segmento?
Porque aglutina la mitad del problema. Hay diversos caminos que llevan a los argentinos a pasarse de pesos a dólares. Si se considera el total del traspaso, (u$s43.000M desde 2007) se observa que:

La mitad se dio a través de la compra de billetes en bancos o en casas de cambio, es decir, unos u$s21.500 millones.

Se registraron transferencias desde cuentas locales a cuentas en el exterior por un total de u$s12.800 millones (30%).

Se colocaron depósitos en moneda extranjera en bancos locales, por u$s6.000 millones (14%).

Se compraron títulos valores, es decir, activos financieros nominados en dólares, como los CEDEAR, valores representativos de empresas cuyas acciones cotizan en el extranjero, por un monto de u$s3.000 millones (6 por ciento).

¿Se frena la fuga con la medida?
En forma unánime, los analistas consultados por iProfesional.com cuestionaron la efectividad de la medida anunciada, si el objetivo que se persigue es el de evitar la salida de fondos del sistema, si bien ponderaron el avance sobre la evasión fiscal.

“Es un palo en la rueda, aumenta la burocracia y no ataca los fundamentos del problema”, consideró el analista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica.

“Este tipo de controles deja en descubierto la preocupación que existe en el Gobierno y hace que la población incremente su interés y busque cubrirse comprando divisas. Por otro lado, considero que será un paliativo temporal”, concluyó.

En tanto, Jorge Todesca, titular de Finsoport, destacó que hay una distinción muy clara: "Que la AFIP controle si quienes compran, lo hacen con recursos genuinos, se encuentra dentro de las atribuciones del organismo recaudador”.

Sin embargó, Todesca sostuvo que lo anunciado ayer "se suma a la cantidad de controles que ya existían, pero en la medida en la que no se reestablezca la confianza, la situación llevará a la gente a comprar".

En el mismo sentido se expresó Rodrigo Álvarez, analista de Ecolatina, para quien "los controles del Gobierno hacen más explícita la situación y por lo tanto podría profundizar la fuga”.Fausto Spotorno, del Estudio Orlando Ferreres & Asociados, hizo referencia al cortoplacismo al afirmar que “este tipo de medidas tienen impacto en el corto plazo, con suerte pueden funcionar un par de meses y luego van perdiendo la fuerza que tenían inicialmente”.

Para Antonio Cejuela, director de la financiera Puente Hermanos "el aumento de controles no desalentará la demanda". “En realidad, lo único que hace es evitar los ´coleros´, es decir, aquellos que se prestaban el DNI para comprar en nombre de quien no quiere aparecer en los registros.

Por eso, solamente ataca el pase de mano a mano, que ingresa dinero negro al sistema”, consideró Fernando Izzo, desde ABC Mercado de Capitales. Cobra impulso el mercado paralelo

Otra arista que se desprende de toda esta batería de controles es la que muchos especialistas avizoran: la recreación de un mercado paralelo para la compraventa, al que recurrirán muchos interesados en adquirir divisas sin ser identificados. “Claramente se abre la brecha entre el mercado oficial y el paralelo.

Lo mejor siempre sería generar confianza y la forma más rápida de hacerlo es a partir de la restauración del INDEC, luego debería acordarse con el FMI, el Club de París, y los holdouts”, expresó el economista de Orlando Ferreres.En igual sentido, Castiñeira consideró que podría comenzar a tomar forma una brecha entre el dólar oficial y uno que cotice de manera paralela.

"Hoy, no existe tal diferencia y todas las divisas que se adquieren son las que vende el BCRA”.
Castiñeira enfatizó que “estos mercados (paralelos) siempre existieron y se tornan más relevantes con el aumento de los controles. Crecen cuando no se ataca el problema de fondo, que es la falta de confianza.

Entonces, ante la aparición de nuevos mecanismos de supervisión los mercados alternativos operan con igual o mayor caudal”.El especialista destacó: "Si la idea es desalentar la compra de dólares, no tendrá efecto".

En tanto, Todesca puntualizó: “Creo que el impacto que tendrá la medida instrumentada ayer será bajo, y normalmente cuando se controla el mercado, éste se abre nuevos caminos para operar".

"Hoy crecerá lo que se conoce como mercado ‘blue’ para la compra al contado en los bancos”, enfatizó.

¿Por qué es perjudicial la salida de capitales?
Desde M&S Consultores, dirigida por Carlos Melconián y Rodolfo Santángelo, explicaron que “mientras la cifra mensual de fuga sea más o menos parecida al superávit comercial, el mercado cambiario no entrará en pánico y el BCRA se las arreglará para superar la transición, sin picos de stress.

"Pero el empate no alcanzará para reponer la liquidez de la economía y hacer que el nivel de actividad salga del actual letargo y rebote”.

“Por el lado de la salida de capitales, difícilmente baje del piso que parece haberse armado, en torno a u$s1.000 millones por mes, con meses pico por arriba de u$s2.000 millones como marzo y junio pasados”, explicaron desde M&S.

“Es una compra de divisas con raíz minorista que responde a la lógica del ahorro en dólares de los años ochenta. Es bastante poco sensible a buenas noticias puntuales o a mejoras de expectativas con fondo transitorio”, agregaron.

Con niveles del orden de u$s1.000 a u$s1.500 millones por mes, se hará cuesta arriba que la economía vuelva a reactivarse en serio. De mantenerse esta tendencia, los analistas consideran que este año podrían fugarse unos u$s20.000 millones que se sumarían así a los u$s23.000 millones de todo el 2008.

domingo, 26 de julio de 2009

Indice Big Mac: el peso está subvaluado respecto del dólar

Según el análisis que compara el precio de la hamburguesa más famosa en 47 países, el tipo de cambio de equilibrio en el país debería ser u$s3,22

El Indice Big Mac, una original manera de comparar el poder de compra en diferentes países usando como medida el combo de McDonald’s realizada por The Economist, marca que en el caso de la Argentina el peso está subvaluado en un 15% respecto del dólar.

De acuerdo con el análisis que compara el precio de la hamburguesa más famosa en 47 países del mundo, el tipo de cambio de equilibrio en la Argentina debería ser u$s3,22, en lugar de los u$s3,81 registrados por el relevamiento, según surge del índice de la revista británica

Los argentinos pagan u$s0,55 menos por el mismo Big Mac que se come en Estados Unidos. Hay que aclarar que para el relevamiento se tomó un precio de $11,50, pero en la actualidad ya es de $14.

Con este último valor, la subvaluación del peso se reduce al 2,6 por ciento. Entre los países más baratos está China, donde el costo del Big Mac es de tan sólo u$s1,83, merced a una subvaluación del 49% del yuan.

El más caro, o el de moneda más sobrevaluada, es Noruega, donde la hamburguesa se vende a u$s6,15, lo que indica, según la metodología del ranking, que la moneda está sobrevaluada en un 72 por ciento.

La medición anterior indicaba que el peso estaba subvaluado en un 7% respecto del dólar, que debía costar $3,25 para estar equilibrado, en lugar de 3,50 pesos.

El índice Big Mac se elabora sobre la base de la teoría de la paridad del poder de compra (PPP, según sus siglas en inglés), que permite comparar el costo de vida a partir de una canasta de bienes.

En este caso, la canasta sólo incluye la hamburguesa más famosa del planeta, disponible en casi todos los países.