martes, 2 de junio de 2020

Mercado Libre le tuerce el brazo a Amazon y lidera el mercado en toda la región


Estas son las medidas de Mercado Libre por el coronavirus

En medio de situaciones de gravedad como la actual suele escucharse una especie de mantra según la cual “toda crisis genera una oportunidad”.
Tal vez el mejor ejemplo al respecto es lo que viene sucediendo con Mercado Libre, ya que la compañía creada por Marcos Galperín literalmente arrasa en toda América latina y lleva a la acción a niveles impensados apenas meses atrás.
En el primer trimestre de 2020, Mercado Libre informó un crecimiento del 70,5% interanual en su facturación, para llegar a un total de u$s652,1 millones en el período. 
Sus ingresos comerciales, los de su marketplace, el más grande de venta online en la región, aumentaron un 32,7% interanual, y los ingresos de fintech, básicamente Mercado Pago, su “caballito de batalla” en estos años, crecieron un 45,2% en dólares.
Si bien la compañía nació y tiene sus oficinas centrales en Buenos Aires, más del 60% de su negocio se genera por su actividad en Brasil, la mayor economía de América latina.
A su vez, en esa presentación, la compañía detalló que solo en los primeros tres meses sumó 13 millones de usuarios nuevos, y ya supera los 43,2 millones registrados en toda la región. La pandemia y las medidas de aislamiento dispuestas para frenar la expansión del coronavirus aceleraron esa tendencia.
Ello se refleja, según la propia compañía en el hecho que sumó 5 millones de nuevos compradores entre el 24 de febrero y el 3 de mayo de este año.
En tal sentido, su principal campo de batalla es el territorio brasileño en el que dirimió fuerzas con otro gigante del negocio, nada menos que Amazon, que debió resignarse a ubicarse en el segundo puesto del ranking de ventas. Para lograr el podio, la empresa calcula que sumó unos 2.6 millones nuevos compradores, es decir más de la mitad de los 5 millones que incorporó recientemente. De esta manera, la facturación total en el vecino país ya representa más del 60% del total en 2019.
La expansión del negocio se fundamentó en dos claves puntuales: el rendimiento de la billetera virtual MercadoPago y eficiencia de la plataforma de Envíos Inmediatos.
Esta última fue clave para el crecimiento del número de clientes, pues se calcula que en Brasil los pedidos en Mercado Livre crecieron un 39% en plena pandemia.
Las ventas que más crecieron fueron las de barbijos, que subieron un 433% y el gel antibacterial un 96%. Además, el pago de servicios a través de Mercado Pago creció un 71% y las transferencias aumentaron un 66 por ciento.
Su actual posicionamiento no es casual y en gran medida demuestra la capacidad de reacción de la compañía frente a la amenaza que surgió en 2017, cuando Amazon anunció un plan de expansión masiva en México y Brasil.
Pero la gran ventaja que le permitió a Mercado Libre consolidar su liderazgo es la misma que cuenta en toda América Latina: conoce los gustos de los consumidores de cada país.
El año 2018 fue clave para su expansión pues adquirió la cadena Lojas SA y el minorista francés Guichard-Perrachon. A partir de estas adquisiciones alcanzó una cuota de mercado del 15% y no dejó de crecer.
En tanto, en medio de la pandemia, en Argentina los pedidos treparon más del 50%, al tiempo que el uso de Mercado Pago también mostró importantes subas.
En cuanto a la cotización de la compañía en Wall Street, los expertos sostienen que las acciones podrían llegar a u$s 1.000 con el tiempo, frente a los u$s 855 actuales.


sábado, 30 de mayo de 2020

Dime que "yield exit" eliges y te diré cuanto vales





Cada tanto y de acuerdo a las circunstancias, se ponen de moda determinadas expresiones, por lo general en inglés, de uso común para los especialistas per que para el ciudadano de a pie son muy difíciles de explicar.

En la actualidad, y de la mano de las negociaciones entre el Gobierno y los principales acreedores del exterior la que surgió con fuerza es la expresión yield exit.

Según los manuales de finanzas este término es “Es el rendimiento que se le pide a un nuevo bono que surge tras una reestructuración”.

Dicho en castellano la definición es tan críptica como en inglés. A lo sumo, quien la escucha o lee tiene que agradecer que está dicha en nuestra lengua materna. Es un paso…

Pero vayamos por partes.

En primer lugar en toda negociación que incluye la reestructuración de una deuda lo que se intenta es reducir el monto que se debe pagar al acreedor, así como la tasa de interés original, alargar los plazos o conseguir un determinado período de gracia.

Una vez planteado el tema, con las consabidas idas y vueltas entre las partes, el punto a acordar será el precio del bono que surja del canje. Y es aquí donde entra a jugar la yield exit.

Cada inversor estima, en un momento dado, qué rendimiento es lógico pedirle a un bono a ese emisor, teniendo en cuenta esos plazos, tasas, etc.

En este juego está claro que cuanto más riesgoso se juzga el instrumento, pero sobre todo el futuro económico de la Argentina, más rendimiento le exigirá.

Cabe consignar que al inicio de las conversaciones las tasas que proponían las partes diferían sustancialmente, pero como sucede en toda negociación, con el tiempo se fueron acercando y hoy estaría en el orden del 10%.

Como para muestra vale un botón, para medir el riesgo implícito en todo esto, los bonos de algunos “vecinos del barrio” tienen tasas de interés que en promedio rondan el 3%.

A partir de esta coincidencia, la discusión vuelve al punto inicial, es decir cual será el precio de salida, pero bajo otras premisas, que pasan por la revisión del resto de las variables.

Entonces, una vez acordada la yield exit, lo que queda por resolver son el período de gracia de los intereses, si estos se capitalizan o no, los plazos de los diferentes bonos, la forma de pago o devolución del capital, etc.

Y es en ese punto donde afloran las diferencias, pues por un lado el Gobierno ofrece un precio que puede rondar los 48 dólares, frente a los 55 que exigen los acreedores.

Aquí el juego ya es más complicado y lo que empieza a jugar son las diferentes combinaciones de tasas y plazos. 

¿Por qué? Muy sencillo, porque el tiempo juega un rol central en la discusión. No son lo mismo u$s100 de hoy que esos mismos u$s100 pagaderos dentro de 10, 20 o 30 años.


Entonces, para llegar al precio actual lo que hacen los economistas es calcular lo que se denomina el “Valor Actual Neto” o “Valor Presente Neto”, que no es otra cosa que reexpresar cada uno de los vencimientos futuros a precios de hoy, tomando precisamente como dato la “yield exit”.

Es obvio que si existe acuerdo en cuanto a esta tasa y aún surgen diferencias en lo que se refiere al precio inicial de los nuevos bonos, lo que está en discusión es precisamente la estructura de cada una de las nuevas series.

Y este es el gran desafío que están enfrentando por estas horas, en las que la inflexibilidad es la peor consejera y en la que una vez más debería primar el principio de Pareto, según el cual en muchas ocasiones es aconsejable ceder un 20% para ganar el 80% restante.


viernes, 22 de mayo de 2020

¿Cómo impacta la pandemia en la economía de los países de la región?





La pandemia  del Covid-19 dejará su marca indeleble en la mayoría de las economías latinoamericanas, al menos en lo que hace al año actual y poco se sabe sobre lo que puede suceder una vez superado el momento más álgido de contagios.

No obstante, conviene repasar como es la situación de cada país en particular en lo que hace a cuatro indicadores clave: variación del PBI, inflación, desempleo y evolución del tipo de cambio.

Según la habitual encuesta que realiza FocusEconomics, que se elabora a partir de los pronósticos de consultoras privadas, universidades y bancos de los diferentes países, los resultados más significativos son los siguientes:

Evolución del PBI

En términos generales, la actividad económica de todos los países se verá afectada, siendo lo más significativo lo que sucede en Venezuela, pues en el país caribeño el PBI caería nuevamente casi el 20%. Muy por debajo le siguen en orden decreciente México, con el 7,1% y Argentina, con el 6,9%.

El siguiente conjunto de países se ubica en promedio en torno del 5%. En este segmento se pueden mencionar Ecuador, con el 5,8% de caída, Perú, con el 5% y Brasil, que caería el 4,9 por ciento.

Mejor suerte correrían Uruguay, Chile y Colombia, ya que retrocederían 3,9%, 3,2% y 3,1%, respectivamente.  Pero sin duda que la mejor parte la llevaría Paraguay, pues su economía solo caería a lo largo del año un 1,7 por ciento.

De confirmarse estos guarismos, la región sufriría una contracción promedio del orden del 6,1%, pero si se excluye a Venezuela, ese porcentaje se reduciría a poco menos del 5 por ciento.

En cuanto a lo que pueda suceder en 2021 en caso de superarse la situación actual, se estima que el PBI regional recuperaría un 3,4%, por lo que retrocedería a los niveles vigentes en 2017. Conclusión: la pandemia destruye la mejora del nivel de actividad de los dos años anteriores.


Desempleo

De la mano de la caída del nivel de actividad, el desempleo aumentará en todos los países. Una vez más, la peor situación se vivirá en Venezuela, donde el indicador rozará el 30%.Colombia, Brasil y Argentina mostrarán niveles por encima del 10%, del orden del 14,1%, 13,7% y 12,5%, respectivamente.

Ecuador, Chile, Perú y Uruguay, por su parte, promediarán el 9,5%, en tanto que Paraguay y México tendrán tasas del 7,0% y 5,7%, respectivamente.
Inflación

En este rubro, los mayores ratios se encuentran en Venezuela y Argentina, pues las estimaciones rondan el 360% y 46%, respectivamente. En el resto de los países, y como consecuencia de la abrupta caída del nivel de actividad, se espera que la inflación se mantenga acotada en torno del 3 por ciento, con mínimos del 1,4% en Perú y 3% en Chile. 

En Ecuador, debido a que la economía está dolarizada, se espera una deflación del orden del 0,2 por ciento.

Tipo de cambio

Una vez más, Argentina será el país que más devaluará su moneda, pues se estima que el peso perderá el 45% frente al dólar. También serán significativas las depreciaciones del peso chileno (31%) y del Real (27%). 

Por su parte, en México, Uruguay y Colombia las devaluaciones rondarán el 20%. En este contexto, tanto Paraguay como Perú serán los países en los que menos variará el tipo de cambio.

El efecto combinado

Más allá de lo que indican las estimaciones para cada rubro en particular, puede ser interesante determinar la posición de cada país en relación al promedio regional. En breve síntesis el cuadro siguiente es muy ilustrativo al respecto.



Del mismo surge que Venezuela y Argentina son los dos países más comprometidos por la pandemia, a partir de sus problemas de arrastre, pues los cuatro indicadores se ubican por encima del promedio. Luego se ubica Brasil con 3. Uruguay y Colombia muestran dos datos negativos (desempleo y devaluación), mientras que Ecuador y Perú solo superan los promedios en un solo caso (caída del PBI). 

En este contexto, los menos afectados por la pandemia serían Chile y Paraguay, en particular este último.