jueves, 12 de marzo de 2009

Alerta roja en Estados Unidos por la gigantesca deuda en las tarjetas de crédito

En apenas cinco años, la deuda total del "dinero plástico" se incrementó en más del 25%. Las familias estadounidenses nunca estuvieron tan endeudadas como en el presente. ¿A cuánto asciende la mora? ¿Cuáles son las perspectivas para este año?

La crisis financiera que estalló a mediados del 2007 no da tregua y siempre se renueva. Después del descalabro hipotecario, el gobierno y los bancos de Estados Unidos temen ahora por la situación de millones de deudores de tarjetas de crédito con bajo rating crediticio.


Esta segunda ola de deudas impagas, según su óptica, podría hacer eclosión en un mercado con mayor número de deudores que el hipotecario. El mecanismo de propalación de la crisis fue similar al de las hipotecas basura. Se entregaron todo tipo de tarjetas de crédito sin averiguar la situación financiera de los postulantes a los que se dejó endeudarse sin control.

De acuerdo con datos de la Reserva Federal (FED), la deuda total alcanzó en enero de este año el billón de dólares, lo que representa un incremento de más del 25% en los últimos cinco años.

Esta deuda se suma a la contraída a través de créditos hipotecarios (u$s10,5 billones) y ambas muestran que las familias estadounidenses nunca estuvieron tan endeudadas como ahora.

Esta situación –que se ve reflejada en una nota publicada por el diario The New York Times- se ha agravado porque ante el avance de la desocupación la cantidad de impagos aumenta con mucho mayor ímpetu.

Hay incluso muchos morosos que no pudieron saldar las hipotecas basura y ahora tampoco pueden pagar sus deudas por el uso desmedido que hicieron.

Para graficar la preocupación de los banqueros, basta un ejemplo: el CEO de Bank of America, Ken Lewis, advirtió a los legisladores de su país que no tenía dudas de que el 2009 sería un "año terrible" para la industria de las tarjetas de crédito.

De acuerdo con la agencia calificadora de riesgo crediticio, Moody's, sobre el total de créditos asociados a tarjetas de crédito en 2008, casi el 60% fue otorgado por tres bancos: Bank of America, JP Morgan Chase y Citigroup.

Los préstamos incobrables alcanzaron un máximo histórico de 7.7% en diciembre, frente al 4,6% de un año atrás, aunque la mayoría de los analistas augura que esa cifra trepe aún más en la medida que se agudice la recesión y más gente pierda su empleo.

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miércoles, 11 de marzo de 2009

Aquí están, éstas son las caídas más colosales de la historia del mundo empresario

Fueron hasta hace poco objeto de “admiración”. Ahora, los inversores no las quieren ni regaladas. En algunos casos, por cada u$s100.000 invertidos, apenas pueden recuperar cerca de u$s5.000. La diferencia, se esfumó. Las caídas de los colosos, explicada por Miguel A. Broda, Jorge Castro y expertos

Todavía el capítulo actual no está escrito en los libros de historia. Sucede que, hasta hace poco, era otro el guión que se contaba.

El “exceso de dinero” se había apoderado del mundo de los negocios: el mundo empresario nadaba en abundante liquidez, reinaba el crédito barato, existía una gigantesca ola de fusiones y adquisiciones entre compañías, los fondos de inversión se peleaban para adquirir firmas. Todo esto fue parte de un pasado, no muy lejano, que transcurrió hasta hace apenas dos años y que fue bautizado por muchos analistas como la época del "easy money". (Ver nota: El “exceso de dinero” se apodera del mundo de los negocios).

De hecho, hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI), o calificadoras de riesgo como Standard and Poor's, adelantaban que el optimismo se mantendría a la par de las bajas tasas de interés, el alto crecimiento del Producto Briuto Interno (PBI) y el exceso de ahorro. En ese mundo feliz, había claramente unos "príncipes", que bailaban al compás del dinero que recibían, eran los más admirados y ocupaban el centro de la escena mundial: los emergentes.


Pero la película de repente cambió. Y todo se esfumó. Quedaron al descubierto los desfajes de “los tiempos de vacas gordas”, que nadie pensó que pudieran acabarse tan rápidamente.

“Cuando se cree que los árboles crecen hasta el cielo, todos lo riegan; cuando el viento empieza a soplar en contra, las compañías empiezan a caerse”. Así, con pocas palabras, los expertos explican una realidad - que sólo fue anticipada por algunos pocos - y que ahora está produciendo el derrumbe de compañías legendarias.

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martes, 10 de marzo de 2009

Febrero mostró cómo ganar en un mes el 10% o perder el 28%

Quedará en el recuerdo de los inversores como un mes de altísima polaridad. Entendiendo como tal a la marcada dispersión entre las inversiones más redituables y las que más perdieron. Acciones, bonos, materias primas o divisas. Lo mejor y lo peor del mes. Perspectivas

Febrero quedará en el recuerdo de los inversores como un mes de altísima polaridad, entendiendo como tal a la marcadísima dispersión entre las inversiones más redituables y las que más perdieron.

Por el lado de las acciones, festejaron Petrobras Brasil, Pampa y Banco Patagonia, en tanto que quienes compraron commodities o ciertos títulos públicos tampoco se vieron defraudados.


En el caso de los bonos, los ganadores fueron los que eligieron posicionare en Bonar V 2011, Bocon Pro 7 y Bocon Pre 8.

Aquellos ahorristas más conservadores que prefirieron quedarse en plazo fijo, lograron al menos cubrirse de la inflación “real” del mes. A principios de febrero los bancos privados pagaban tasas levemente superiores al 13% anual, que con el correr de los días fueron cediendo para terminar el mes con niveles cercanos al 12% anual.

Mucho más acotada fue la situación en los bancos públicos, donde las tasas que se pagaron fueron relativamente menores, pues se movieron en un rango de dos puntos por debajo de los privados. Por último, las entidades no bancarias mostraron niveles que oscilaron entre el 19% y el 15%, con una amplia volatilidad a lo largo del mes.

En cuanto a los depósitos que superan el millón de pesos, las tasas mostraron una constante declinación a lo largo del mes, durante el mes pasaron del 12,5 al 11,5% en las últimas jornadas.

Los inversores que prefirieron apostar por las materias primas tuvieron diferentes respuestas. Los más beneficiados fueron los que invirtieron en plata, futuros de azúcar o petróleo o en oro, ya que a lo largo del mes obtuvieron una rentabilidad, según el caso entre el 4,8 y el 9 por ciento.

En cambio, quienes incursionaron en materias primas como trigo, maíz o soja, perdieron entre el 4,7% y el 16,3 por ciento.

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